da de dos fuerzas: el tirón de la demanda (necesidades o requerimientos conocidos
por formulación explícita o estudios de mercado) y el empuje tecnológico (producto
de
los
avances
en
investigación
y
desarrollo).
Luego
esas
ideas
deben
ser
evalua-
das y seleccionadas. La mayoría queda en el camino. Se ha calculado que apenas
una de cada setenta ideas llega a imponerse en el
mercado. Los análisis se refieren
a:
Acuerdo con la demanda.
Factibilidad técnica.
Factibilidad de proceso (fabricabilidad).
Factibilidad económico - financiera.
Aportes de ideas de los proveedores.
Acciones de la competencia.
El diseño de un producto atraviesa varias etapas:
Diseño preliminar: Función, costes, tamaño, forma, aspecto, calidad, impacto
ambiental, esbozo del proceso de producción, tiempo estimado de desarrollo, etc.
Prototipos y pruebas: Construcción de prototipos del producto, construcción de
planta o línea piloto para pruebas de proceso, pruebas de marcado con muestras
del producto o servicio, evaluación de los resultados.
Diseño
final:
Obtención
de
un
producto
o
servicio
vendible,
fabricable,
capaz
de
prestar
utilidad
al
cliente.
Análisis
de
la
fiabilidad
y
de
las
posibilidades
de
estan-
darización y diseño modular. Análisis de seguridad: toxicidad, peligros, cumpli-
miento de normas de seguridad, etc.
Ingeniería del Valor: Búsqueda de simplificación y reducción de costos sin re-
ducción de valor. Estudios de Diseño para
la
Fabricabilidad
(DFM)
y
de
Diseño
para el Montaje (DFA).
Esta
última
fase interactúa en forma cíclica con la anterior,
hasta
llegar a
una deci-
sión que se expresa en los elementos documentales de la definición del producto:
Planos
de
Ingeniería
del
Producto:
Diseño,
tolerancias,
dimensiones,
materia-
les, acabados, etc.
Lista de Materiales: Estructura del producto, elementos componentes, cantida-
des, secuencia del montaje.
Posteriormente aparecen las Notificaciones de Cambios de Ingeniería.
En el caso de la selección y diseño de servicios, hay que tener muy en cuenta los
rasgos que diferencian a los servicios de los productos:
Intangibilidad, o imposibilidad de apreciar con los sentidos físicos.
Simultaneidad
de
la
producción
y
el
consumo,
que
significa
imposibilidad
de
al-
macenamiento y de retrabajo en caso de fallas.
Unicidad o singularidad, con un alto nivel de personalización para el prestador y
su cliente.
Alta interacción con los clientes, que en
muchos casos impide o dificulta la es-
tandarización o automatización de las operaciones.
Inconsistencia en la definición del producto ofrecido.
Carácter perecedero de los servicios.
Heterogeneidad de los servicios.
En el diseño de servicios hay que tener bien en claro cuáles son
las bases sobre las
cuales se pretende competir. Las principales son dos:
Reducir
los
costos: Búsqueda
de
clientes
del
bajo
costo,
estandarización
de
al-
gunos de los servicios prestados, buscar la auto - personalización en
la recepción
del servicio por el cliente.
Buscar la diferenciación: Hacer tangible
lo intangible, personalizar servicios es-
tandarizados, modificar las expectativas de calidad del servicio.
En todo caso, en la selección del enfoque competitivo hay que tener siempre en
cuenta
la atención adecuada al cliente,
la rapidez
y
conveniencia de
las entregas, el
precio,
calidad
y
variedad
de
los
bienes
tangibles
involucrados
y
la
atención
prefe-
rente a las peculiaridades del servicio, que apuntan a su diferenciación y por esa vía
a
la fidelización el cliente.
En el diseño de servicios tiene
mucha importancia la consideración de tres aspectos
muy relacionados:
La envoltura física del servicio.
El servicio explícito, o sean
los beneficios que se pueden apreciar objetivamen-
te.
El servicio implícito, o sean los beneficios psicológicos puramente subjetivos.
El proceso de diseño del producto.
Resumimos aquí algunos aportes de Chase, Aquilano y Jacobs para ver con mas
detalle el proceso de diseño de un producto. El desarrollo de
un nuevo producto im-
plica complejas actividades, combinación de información de diversas fuentes, y afec-
ta prácticamente a todas las funciones de una empresa. Consta de tres fases:
Desarrollo del concepto del producto
Planeación del producto
Planeación del proceso de manufactura
En las dos primeras hay que combinar información sobre oportunidades de mercado,
acciones competitivas, posibilidades técnicas
y
requerimientos de fabricabilidad, pa-
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