4. Economía de capital (o el sentido común aplicado a las inversiones en
la empresa) (5)
Para algunos autores, gestionar las inversiones de forma rentable descansa sobre unos
principios: son los llamados principios de economía de capital.
La economía de capital es ante todo un enfoque práctico a los problemas. Persigue
incrementar la rentabilidad de la empresa con la inversión mínima, y soslayar el cuello
de botella financiero, que como sabemos, es un factor limitativo importante de la
expansión empresarial.
Por ejemplo, una idea equivocada suele ser pensar que la mejor solución de tipo
técnico es al mismo tiempo la mejor solución económica, o si tenemos que alcanzar
unos objetivos, no hay que discutir el precio de los medios.
Los medios (y más exactamente el valor financiero de los mismos) son un factor a
comparar con el rendimiento para obtener la rentabilidad; la perfección técnica no
corresponde necesariamente con el óptimo económico y desde luego, con lo que
puede ser más conveniente para la empresa en una situación concreta.
Estas ideas de economía de capital han sido sintetizadas en algunos principios
prácticos de actuación. Son los siguientes:
PRIMERO.-
Intentar siempre realizar una producción mayor sin un incremento
sustancial del equipo existente, aprovechando mejor los medios actuales. Disminución
de tiempos muertos de producción, trabajar en turnos de noche, mejores métodos de
trabajo y organización que permitan mejorar productividad, herramientas y equipos
anexos que permitan incrementar la producción con poca inversión, etc.
SEGUNDO.- Negarse a poseer, y por lo tanto, a financiar, nada más que los medios
necesarios y esenciales para la actividad de la empresa. Evitar inmovilizado extra -
funcional y anti- funcional en el balance de la empresa.
TERCERO.- Buscar y utilizar los medios de rejuvenecer los equipos existentes a fin de
prolongar en la medida de lo posible la vida útil de los mismos.
Ello puede permitir a la empresa mejorar su Fondo de Maniobra al no tener que invertir
en inmovilizado, mejorar su rentabilidad económica al prolongar la vida de las
máquinas e instalaciones, e incluso en ocasiones, conseguir un plazo adicional de
tiempo de decisión para la elección del nuevo equipo, lo que puede permitir a la
empresa la adquisición de una equipo más avanzado, más barato, etc.
CUARTO.- Si es del todo necesario comprar un equipo, buscar la solución más
equilibrada en todos los aspectos.
Descartar los proyectos demasiados perfeccionistas y ambiciosos y no hacer
inversiones que no respondan a las necesidades actuales de la empresa. Cierto que
debe tenerse una cierta visión a largo plazo, pero nunca un futuro tan lejano que
cuando se alcance, el equipo adquirido ya sea obsoleto.
QUINTO.- No decidir ninguna inversión de importancia más que después de un estudio
completo y riguroso, lo que supone, evaluar tanto técnicamente como económicamente
y financieramente la inversión que se piensa realizar.
Este estudio debe ser realizado con la intervención de las distintas áreas de la empresa
involucradas (producción, ventas, finanzas, etc.),y por supuesto, evaluar
adecuadamente la oportunidad de la inversión.
Estos principios de economía de capital, deben combinarse y completarse con los
siguientes principios de gestión financiera, en relación con las inversiones.
1. Principio de rentabilidad
Toda inversión de dinero debe producir una rentabilidad adecuada o beneficio
satisfactorio, proporcionado al capital invertido, el riesgo asumido, y el plazo de tiempo
de recuperación o retorno previsto. Algunos autores han dicho, que una buena
decisión de inversión es la que tiene como resultado la compra de una activo que
valga más para la empresa que lo que cuesta; un activo con una contribución neta al
valor de la empresa, en definitiva.
2. Principio de equivalencia
La recuperación del dinero invertido ha de tender a garantizar una equivalencia de
poder adquisitivo. (Recuperación de la inversión en términos reales).
Esta equivalencia no se produce en la práctica si los cálculos no se hacen en moneda
constante; es decir, contemplando la depreciación monetaria.
3. Principio de correspondencia de masas patrimoniales
Las inversiones en inmovilizado deben ser financiadas con Recursos Propios, o con
recursos ajenos a Largo Plazo ( o combinando ambas fuentes en la proporción
correcta).
4. Principios de concordancia de las amortizaciones
La amortización económica del inmovilizado debe sincronizarse con su amortización
financiera si dicho inmovilizado ha sido adquirido mediante endeudamiento.
5) Funciones y Tareas de Dirección General. O. Gelinier. TEA Ediciones, S.A. 1978.
Paginas,106,107,108
5. Evaluación y comparación de proyectos de inversión (6)
La conveniencia de llevar a cabo una inversión se debe estudiar desde distintos puntos
de vista o criterios. No existe un indicador que resuma en una única cifra toda la
información significativa para decidir la conveniencia o no de una inversión. Son los
llamados elementos clave para la evaluación de proyectos de inversión.
Rentabilidad
En principio, lo que interesa fundamentalmente es la rentabilidad. El proyecto es
rentable si el valor de los rendimientos que proporciona es superior al valor
de los
recursos que utiliza, es decir, si el valor de los movimientos de fondos positivos supera
al de los negativos, teniendo en cuenta que el valor de unos movimientos de fondos no
es igual a su suma, puesto que tales movimientos tienen lugar en diferentes instantes.
La comparación en el tiempo de cantidades monetarias
Al comparar estas dos cantidades, teniendo en cuenta los momentos a que van
asociadas, hay que considerar dos aspectos. Por una parte, las unidades monetarias no
son constantes. La moneda, es una unidad cuya magnitud varia a lo largo del tiempo, y
hay que tener en cuenta esta variación para comparar dos cantidades en tiempos
distintos. Si se estima que a lo largo del próximo año el aumento del nivel de precios
será de un 4% ello significa que 1.100 u.m. percibidas dentro de un año tendrán el
mismo poder adquisitivo que 1.100/1,04, es decir, igual a 1.057,69 u.m. actuales.
En segundo lugar, es evidente, que no es lo mismo disponer de una cierta cantidad
ahora que un año después. Las entidades financieras prestan dinero a quien lo solicita
ahora y ofrece garantías de devolverlo más tarde. Este servicio tiene un coste; si el
banco nos presta 1.000 unidades monetarias hoy al 7% de interés, al cabo de un año
habrá que devolverle 1.070 unidades.
Por lo tanto, deberemos tener en cuenta:
a)
La tasa de interés nominal, o coste del alquiler del dinero referido a unidades
monetarias corrientes. (el 7 % en este ejemplo)
b)
La tasa de variación del nivel de precios, llamada inflación, en el lenguaje corriente.
(el 4% en este ejemplo).
Y a partir de estos dos, se puede definir un tercero:
6)
Aunque son conceptos generales de análisis de inversiones, podemos citar la obra Planificación y
rentabilidad de proyectos industriales. Ramón Companys y Albert
Corominas. Marcombo 1988
c)
El tipo de interés real o coste del alquiler del dinero referido a unidades monetarias
constantes. En el ejemplo, las 1.070 u.m. que se pagan dentro de un año son
equivalentes (tienen el mismo poder adquisitivo) a 1.070/1,04 =1.028,85 u.m.
actuales, por lo cual el tipo de interés real es igual a 1.028,85/1000 =1,102885*100=
2,88%.
Riesgo/Seguridad
Entre dos proyectos con la misma rentabilidad es lógico preferir el de resultados más
ciertos, es decir, el que ofrece mayor seguridad, o lo que es lo mismo, menor riesgo.
El riesgo mayor o menor, es inherente a la inversión. Recuérdese que invertir es,
básicamente, renunciar a unas satisfacciones ciertas a cambio de unas expectativas, es
decir, a cambio de algo no totalmente seguro o inclusive muy incierto. Por lo tanto, el
riesgo y la inversión son dos conceptos íntimamente relacionados.
La cuantía y el momento de los pagos se pueden prever muchas veces con poco error,
pero en cuanto a los cobros siempre hay dificultades para su estimación exacta. Las
previsiones parten de supuestos que pueden o no cumplirse, y evidentemente, la
posibilidad de cometer errores crece en la medida que las previsiones se alejan del
presente y se entran en el futuro.
Liquidez
En general, la liquidez se refiere a la capacidad de los activos para generar fondos con
los que recuperar los pagos iniciales.
En determinados tipos de inversión, la liquidez es la facilidad con que se puede cambiar
por dinero el objeto de la inversión. Al invertir habremos pagado dinero a cambio de un
activo; la liquidez es la facilidad para andar el camino inverso. Así una inversión en
acciones que se cotizan en bolsa es más líquida que la inversión en un inmueble.
Desde el punto de vista que se acaba de expresar, los proyectos industriales
(inversiones productivas en general) serán casi siempre inversiones de escasa liquidez,
puesto que una vez realizado el proyecto y efectuado los pagos correspondientes,
suele ser muy difícil vender los activos si no es a costa de grandes pérdidas.
Un indicador muy sencillo y utilizado en la evaluación de la liquidez de un proyecto es el
período de retorno o período de recuperación, definido como el tiempo necesario para
recuperar la inversión inicial.
Desde luego el concepto sólo queda claramente definido en el caso de que haya unos
primeros periodos con movimientos de fondos negativos seguidos de otros con
movimientos positivos. Si los signos negativos y positivos se van alternando a lo largo
de la vida del proyecto no se puede hablar propiamente de un periodo de retorno. Pero
el primero de estos casos es el más frecuente y por lo tanto, dicho periodo puede
calcularse para la mayoría de los proyectos de inversión.
Por supuesto, lo deseable, es que el periodo de retorno sea lo más corto posible.
Consideraciones adicionales sobre la evaluación de las inversiones
a)
El horizonte de los proyectos que se comparan ha de ser el mismo. Si no se hace
así, la comparación no es correcta.