relación con el trabajo. Lo más importante, sin embargo es la materialización de la
profecía que se autocumple: los trabajadores reaccionarán en forma tal que
ratificarán los supuestos iniciales. En síntesis, el gerente parte de que los
trabajadores tienen ciertas características, los dirigen de acuerdo con esos
supuestos y los trabajadores se van a comportar como si esos supuestos fueran
ciertos.
TEORÍA DE LA MOTIVACIÓN-HIGIENE
(FREDERICK HERZBERG)
La Teoría de la Motivación-Higiene, también conocida como Teoría de los dos
Factores o Teoria Bifactorial establece que los factores que generan
insatisfacción en los trabajadores son de naturaleza totalmente diferente de los
factores que producen satisfacción. La teoría parte de que el hombre tiene un
doble sistema de necesidades: la necesidad de evitar el dolor o las situaciones
desagradables y la necesidad de crecer emocional e intelectualmente. Por ser
cualitativamente distintos, cada tipo de necesidad, en el mundo del trabajo,
requiere de incentivos diferentes. Por eso se puede hablar de dos tipos de factores
que intervienen en la motivación en el trabajo. Los factores higiénicos o
preventivos (salario, condiciones ambientales, mecanismos de supervisión,
relaciones interpersonales y administración de la organización), evitan la
insatisfacción pero no producen motivación satisfacción. Los factores
motivacionales (reconocimiento, sentimiento de logro, autonomía o
responsabilidad, posibilidades de avance y trabajo en sí) sí producen satisfacción,
a condición de que los factores higiénicos estén funcionando aceptablemente. De
esta forma, si no están funcionando adecuadamente ninguno de los factores, el
individuo se encontrará totalmente insatisfecho. Si solamente funcionan los
factores higiénicos, el trabajador no estará insatisfecho, pero tampoco estará
motivado (especie de punto de indiferencia). Si operan los factores motivacionales
pero no los higiénicos, el trabajador estará insatisfecho (están bloqueados los
efectos de los factores motivacionales). Sólo habrá motivación cuando ambas
clase de factores estén funcionando adecuadamente.
TEORÍA E.R.C.
(CLAYTON ALDERFER)
La Teoría E.R.C. expuesta por Alderfer, considera que los seres humanos tienen
tres tipos básicos de necesidades: necesidades de existencia (E), que requieren
la provisión de los requisitos materiales para la subsistencia del individuo y de la
especie (abarcan las necesidades fisiológicas y de seguridad de la pirámide de
Maslow); necesidades de relación (R), de mantener interacciones satisfactorias
con otros, sentirse parte de un grupo y dar y recibir afecto (corresponden a las
necesidades sociales y la parte de estima de las necesidades psicológicas de
Maslow); y necesidades de Crecimiento (C), anhelo interior de desarrollo
personal y de tener un alto concepto de sí mismo (equivalen las necesidades
psicológicas de autoestima y a la autorrealización en el esquema maslowniano).
Alderfer plantea que esas necesidades se ordenan desde las más concretas (de
Existencia, que se satisfacen básicamente con incentivos materiales) hasta las
menos concretas (de Crecimiento, cuya fuente de satisfacción es absolutamente
intrínseca). Aunque no hay una jerarquía rígida como la que establece Maslow, la
energía que alimenta la conducta del individuo tiende a moverse, según Alderfer,
desde las necesidades más concretas hacia las menos concretas (E-> R -> C),
dándose el fenómeno de la satisfacción-proyección (se satisface una necesidad
y se pasa a otra menos concreta). Sin embargo, Alderfer incluye en su modelo la
posibilidad del fenómeno de la frustración-regresión, el cual ocurre cuando es
bloqueada la satisfacción de una necesidad menos concreta (de relación, por
ejemplo) y el individuo retorna con más énfasis a la gratificación de una necesidad
más concreta (de existencia, pongamos por caso). Otros dos eventos completan
los postulados básicos de la Teoría ERC. Cuando un individuo ve frustrada la
satisfacción de sus necesidades de existencia (las más concretas), se dedica con
más ahínco a la satisfacción de otra necesidad de esa misma categoría.
Finalmente, cuando un individuo satisface una necesidad de crecimiento, dirige su
conducta a la satisfacción de otra necesidad de esa misma naturaleza.
TEORÍA DE LAS NECESIDADES SECUNDARIAS
(DAVID McCLELLAND)
Es también conocida como Teoría de las tres necesidades. Plantea que una vez
que el individuo ha logrado satisfacer sus necesidades básicas o primarias
(equivalentes a las necesidades fisiológicas y de seguridad en la jerarquía de
Maslow), la conducta del individuo pasa a estar dominada por tres tipos de
necesidades: necesidades de afiliación (nAf), que implican el deseo de
mantener relaciones interpersonales amistosas y cercanas; necesidades de
logro (nLog), que incluyen el impulso de sobresalir, de alcanzar metas, de vencer
obstáculos y tener éxito; y necesidades de poder (nPod), que implican el deseo
de ejercer influencia sobre individuos y situaciones para hacer que ocurran ciertas
cosas que de otra forma no ocurrirían. Las tres motivaciones o necesidades
operan simultáneamente, pero en un determinado momento una de ellas domina
sobre las demás y la conducta del individuo se organiza en la búsqueda de la
satisfacción de esa necesidad. La orientación hacia alguna de esas motivaciones
es aprendida a través del contacto con agentes socializantes como la familia, la
escuela, los medios de comunicación y otras organizaciones. McClelland
estableció que los realizadores excepcionales (personas de extraordinario
desempeño) se diferencian de los buenos realizadores (individuos de rendimiento
satisfactorio solamente), porque tienen una altísima motivación al logro (más que
por el nivel de conocimientos. Los trabajadores motivados por el logro buscan
trabajos donde las metas sean de riesgo moderado, donde tengan
responsabilidad por los resultados y donde puedan tener retroalimentación
sobre su desempeño. McClelland estableció que hay una relación históricamente