Diseñando UN PROYECTO
Algunas preguntas orientativas
PREGUNTAS
BÁSICAS
PREGUNTAS COMPLEMENTARIAS
1.
¿Cuál es el fin último
del proyecto?
-a corto plazo
-a largo plazo
JUSTIFICACIÓN
2.
¿Cuál es el impacto
esperado?
-a corto plazo
-a largo plazo
IMPACTO ESPERADO
3.
¿Cuál es el
problema?
¿Por qué es importante encararlo?
¿Cuáles son sus manifestaciones?
¿Cuáles son sus causas?
¿Qué condiciones favorables hay para encararlo?
¿Qué obstáculos se prevén?
SITUACIÓN
PROBLEMA/
DIAGNÓSTICO
4.
¿Es de nuestra
competencia?
¿Está dentro de nuestra misión?
¿Tenemos la competencia técnica?
¿Tenemos la experiencia para hacerlo?
COMPETENCIA
INSTITUCIONAL
5.
¿Quiénes intervienen
en el diseño y
ejecución del
proyecto?
¿Quién(es) diseña(n) el proyecto?
¿Quién(es) lo presenta(n)? Características de la(s)
institucion(es) que lo presentan
¿Quién(es) administrarán los fondos?
¿Quién(es) lo ejecutarán (en los diversos
componentes/actividades)?
¿Quién(es) lo evaluarán?
¿Quién(es) la comunicacrán a otros y difundirán?
AGENTES
6.
¿Quiénes son
destinatarios?
¿Quiénes son los beneficiarios últimos (población
meta)
¿Quiénes más se espera que se beneficie?
¿Cómo se asegurará que los beneficiarios se
apropien del proyecto?
¿Cómo se asegurará la transferencia de
conocimientos, de modo que la comunidad pueda
continuar el proyecto por su cuenta, de ser
necesario?
DESTINATARIOS
7.
¿Qué se pretende
lograr?
¿Qué es necesario para alcanzar el fin último?
OBJETIVOS
8.
¿Qué se espera
obtener
concretamente?
¿Qué se espera obtener en términos
cuantitativos?
¿Qué se espera obtener en términos cualitativos?
PRODUCTOS
9.
¿A través de qué
componentes y
actividades se llegará
a los objetivos y
productos
propuestos?
¿Cuáles son las áreas o campos de intervención
del proyecto?
¿Qué se hará dentro de cada una de ellas?
ESTRATEGIA /
ACTIVIDADES
10. ¿Cómo se
desarrollarán el
proyecto y las
¿Qué enfoques, modalidades y métodos de
trabajo se adoptarán?
-para el proyecto en su conjunto
ENFOQUES /
MODALIDADES /
MÉTODOS
distintas actividades?
-para las diversas actividades y componentes
11. ¿Con qué recursos
humanos se cuenta?
¿Existe el recurso humano idóneo?
¿Qué necesidades de aprendizaje tiene ese
personal para cumplir con las distintas funciones y
tareas?
¿Cómo se va a asegurar esos aprendizajes a lo
largo del proyecto?
RECURSOS
HUMANOS
12. ¿Con qué se
trabajará?
¿Con qué infraestructura, equipamiento y
materiales se trabajará?
¿Qué de todo ello ya se tiene?
¿Qué hace falta?
RECURSOS
MATERIALES
13. ¿Cuándo y en qué
orden se realizarán
las distintas
actividades?
¿Cuánto tiempo durará el proyecto?
¿Cuáles son sus etapas?
¿Qué se priorizará en cada momento?
¿En qué orden se realizarán las distintas
actividades?
PLAN DE TRABAJO
14. ¿De qué manera se
sabrá que se
alcanzaron los
resultados?
-a lo largo de la
ejecución
-al final del prooyecto
¿Qué preguntas habrá que responder?
¿Qué evidencias habrá que buscar?
(calidad/cantidad)
¿Cómo se van a buscar?
¿Qué información se relevará?
¿Cómo se almacenará?
¿Con qué periodicidad?
¿Quiénes van a evaluar?
¿Qué se hará si las cosas no andan bien?
¿Qué se hará si van bien?
EVALUACIÓN
15. ¿Cómo se dará a
conocer la
experiencia a otros?
¿Cuándo y cómo se registrará la experiencia?
¿Cuándo y cómo se compartirá la experiencia con
otros?
SISTEMATIZACIÓN/DI
FUSIÓN
16. ¿Qué sucede una vez
que concluye
formalmente el
periodo y los fondos
del proyecto?
¿Cómo se asegurará que el proyecto continúe
más allá del periodo establecido y de los recursos
disponibles para ejecutarlo?
CONTINUIDAD/
SUSTENTABILIDAD
17. ¿Qué tiene de
especial este
proyecto?
¿Qué puede este proyecto aportar a otros?
¿Dónde radica, a nuestro juicio, lo original,
novedoso e innovador de este proyecto?
EFECTO
DEMOSTRATIVO
18. ¿Cuánto cuesta el
proyecto?
¿Cuál es el costo de cada una de las actividades,
recursos humanos y materiales?
¿Cuál es el costo total del proyecto?
¿Cuánto proviene de otras fuentes?
¿Cuánto es aporte propio (en dinero y en
especie)?
¿Cuánto se solicita a la agencia financiera?
¿Es el presupuestio coherente con los objetivos,
los planeamientos, los componentes y las
actividades descriptos en el proyecto?
PRESUPUESTO
Planificación Estratégica y Liderazgo
Ing. Claudia BERNAZZA¹
INTRODUCCIÓN
¿En qué estamos pensando cuando hablamos de planificación estratégica? ¿Y qué
decimos al hablar de planificación y liderazgo situacional? Muchos son los autores que se
han ocupado del tema, pero no obstante queremos realizar un aporte nacido de los
múltiples esfuerzos de planificación diferente que han surgido en municipios,
organizaciones e instituciones provinciales y nacionales. Los marcos conceptuales
surgen de la experiencia, y la planificación es una experiencia con no pocos éxitos y
bastantes sinsabores en nuestro territorio, los suficientes para que ya se pueda relatar
lo que es, en nuestra práctica cotidiana, un proceso de planificación.
Un plan supone la posibilidad de contar con un acuerdo colectivo acerca de lo que debe
ser ejecutado, en una comunidad, una institución, un territorio. En el caso municipal y
provincial, pensamos en una mesa de la que participen dirigentes del mercado, la
sociedad civil y el Estado en sus múltiples representaciones y en sus variadas formas de
integración regional. En el caso de la nación, hablamos, desde hace mucho tiempo, de la
necesidad de contar con un PROYECTO NACIONAL, y nos estamos refiriendo a lo
mismo: nos parece prioritario contar con un plan.
LIDERAZGO EFECTIVO PARA LA ACCIÓN
Al hablar de planificación estratégica, también estamos pensando, aunque no lo
expresemos, en el ejercicio de un liderazgo efectivo para:
1- Recolectar, aunar y expresar los sueños y las expectativas sociales;
2- Transformarlos en plan acordado;
3- Llevarlo a cabo.
Empecemos por dirimir estas cuestiones:
1- Recolectar, aunar y expresar los sueños y las expectativas sociales
Si hay algo que distingue al ser humano es su vocación de transformar el mundo en que
vive. Este mundo le ha sido dado, según el comportamiento que el hombre expresa,
incompleto. Él intuye que tiene algo que aportar a la historia y geografía que le tocó en
suerte. Este principio está en las grandes religiones, en el comportamiento social, en el
sentido de progreso que se plasmó en las concepciones filosóficas de la era moderna.
Es un concepto que tiene sus variaciones, sobre todo por las diferencias entre la postura
oriental y la occidental de relación con el mundo, pero en todos los casos el hombre
completa el mundo al construir una comunidad inserta en él (y cuando decimos inserta en
él no significa simplemente apoyada en el sustento físico que da el mundo: hablamos de
puentes, murallas, huellas de caminantes transformadas en caminos, rutas marítimas,
cambios sustanciales en el territorio por la presencia humana).
Esta comunidad nace de una concepción que surge en cada cultura, que el hombre
mama de sus mayores y completa con su propio criterio, esto es, la idea de comunidad
1
Ingeniera agrónoma. Magíster en Ciencias Sociales con orientación en Educación (FLACSO).
Docente del IPAP.
no queda congelada a lo largo de las generaciones, si bien en algunos equilibrios
sociales suele durar muchos siglos.
La visión que el hombre tiene del mundo y de sí mismo, la razón por la que cree estar
parado sobre sus pies, le da las ideas acerca de lo que tiene que hacer a lo largo de su
vida. Su cosmovisión está detrás de todas sus realizaciones, sus equivocaciones, sus
sueños. Y detrás de esa cosmovisión están sus padres, su cultura, la historia y geografía
de su pueblo, su recorrido vital.
El futuro, entonces, no es algo que le ha sido dado como un destino inexorable: es algo
que él está dispuesto a construir de acuerdo con sus creencias y convicciones plasmadas
como ideales de vida. La fuerza de estos ideales es la fuerza transformadora, y ésta
reside en su espíritu².
Descubrir estas convicciones, los anhelos más profundos, ver cuáles se comparten y
cuáles alienan, adivinar cuál es el futuro al que un grupo social aspira, es el primer
trabajo del sujeto planificador³. Porque un plan es, ni más ni menos, que un sueño
colectivo transformado en proyecto realizable.
2- Transformarlos en plan acordado
Para que estos sueños puestos así al descubierto tengan una chance cierta de cumplirse,
necesitan de una explicación del mundo. Las explicaciones del mundo surgen del
andamiaje de ideas que cada cultura elaboró. Las ideas, producto de una búsqueda
metódica de la verdad explicativa, echan sus raíces en la mente humana, y colaboran
para que hombres y mujeres no se den la cabeza contra la pared a la hora de llevar a
cabo sus proyectos individuales y colectivos.
Y aquí debemos hacer otro llamado de atención. En este tiempo en que pareciera reinar
una única explicación del mundo y la sociedad, y por lo tanto una única manera de
postular el orden social, un único modelo de Estado y una sola posibilidad de relaciones
económicas, más que nunca es necesario encontrar entre todos las razones de lo que
sucede a nuestro alrededor: cómo se viven los valores que profesamos, qué pasa con la
justicia, la solidaridad social, el juego de intercambios.
Aquí aparece un fuerte desafío para el planificador. Encontrar explicaciones plausibles y
compartidas, que den cuenta de todo lo que sucede, de las peores injusticias, de los
problemas sociales más candentes, para ir encontrando el camino que lleve a su
solución, implica estudio, búsqueda de información, escuchar todas las campanas, sin
dejarse tentar por las explicaciones que se bombardean desde los canales de
comunicación que detentan quienes ya tienen un plan no consultado para dirigir destinos.
La técnica de la planificación participativa, nacida de múltiples experiencias en el ámbito
político, comunitario, eclesial, sindical, cooperativo, municipal, viene en ayuda de quienes
planifican: técnicas para el diagnóstico situacional, dinámicas de participación social para
escuchar las múltiples voces que explican lo que pasa, para hacer una primera lectura y
demarcar los primeros pasos. Contar con un ACUERDO PRELIMINAR acerca de qué
hacer, permitirá convocar a expertos y ancianos de la tribu, viejos zorros en lides de
2
Cualquiera sea nuestra convicción religiosa, lo que aquí se pretende es distinguir aquello que reside en el
razonamiento humano, de aquello que forma parte de la energía íntima del hombre, aquella que lo anima.
3
Cuando hablamos de sujeto planificador, estamos pensando en aquel grupo de personas que ha logrado un
acuerdo para tomar las riendas de su situación vital, la que ha decidido conducir de acuerdo con un plan. Este
grupo tiene señorío sobre las decisiones a tomar, es decir, gobierna la situación.
estrategia social, para que señalen cómo hacerlo. Nacen así el Consejo de Planificación y
los diferentes consejos consultivos que lo acompañarán.
Resulta claro entonces que el horizonte de sentido del plan y la situación objetivo que se
quiere alcanzar, como así también la explicación de la situación inicial, no son un
problema de expertos, no son un problema técnico: es un problema político, de toma de
decisiones del cuerpo social, el que ha decidido tomar las riendas de su destino.
3- Llevarlo a cabo
Llevar a cabo un plan distingue a los soñadores de los gestores. Si un líder no puede
torcer el curso de los acontecimientos para lograr que se parezcan, mínimamente, a la
decisión plasmada en forma de plan, significa que:
a.
no ha acumulado suficiente poder
b.
lo tiene y no sabe qué hacer con él
c.
le es fácil prometer pero muy difícil ejecutar, ya que ejecutar es coordinar
acciones, conducir equipos hacia la acción, monitorear, evaluar, volver a
empezar.
Para nosotros, este ejercicio del liderazgo es parte de las características del sujeto
planificador, ya que la planificación es en realidad un proceso y no un momento que
finaliza cuando se empieza a ejecutar, porque mientras se ejecuta hay que ir y volver de
la realidad al plan y del plan a la realidad, para cambiar lo que haya que cambiar en uno u
otro campo.
A esta altura vale la pena una aclaración. La postulación de un plan integral no invalida
que las personas tengan planes e intereses individuales: estos conviven
permanentemente, cambian, mutan a nuevos planes e intereses, porque las personas
crecen, empiezan proyectos, se desaniman, vuelven a empezar.
Recuerdo un personaje de una de las novelas que están pasando por televisión. La
esposa le pregunta en un momento al protagonista desvelado si no tenía sueño, y él le
aclara no tengo un sueño, por eso no puedo dormir. Si el proyecto colectivo, cuando se
ejecuta, no tiene en cuenta, abarca e integra esos proyectos individuales, éstos
competirán entre sí en el cumplimiento de la profecía de Hobbes: el hombre es el lobo del
hombre4. Aquí otra vez, un ítem que distingue dirigentes: los capaces de integrar los
intereses individuales a un proyecto colectivo, de los que apenas logran un orden
civilizado, de convivencia frágil de múltiples planes individuales, en el que finalmente
prevalecen los más aptos.
La hora de la expresión del plan como voluntades organizadas
Una vez que el plan inicia el camino de su viabilidad, la organización previa a él o
surgida a partir de él- debe adaptarse: los organigramas no son el producto de
resoluciones o decretos lejanos en el tiempo, dictados en épocas de otros decisores. El
4
Hay algunos señores del mercado, bien posicionados ellos, creen que esto es de por sí bastante
sano, ya que prevalecerán los mejores proyectos individuales y esto da, por simple suma, el
proyecto colectivo. Muchos de nuestros hermanos, muchos pueblos e incluso continentes enteros
aún no conocen la chance de pararse como sujetos de la historia para gritar al mundo su plan de
vida.
organigrama es una herramienta a nuestro alcance, que debe expresar una forma de
organización de acuerdo con los grandes ejes y programas postulados en el plan.
Sin embargo, en el Estado, desde hace mucho tiempo, el organigrama dirime cuestiones
de poder interno de sus múltiples actores, y su diseño parece alejado de las posibilidades
de decisión del sujeto planificador. Que quede claro: si el planificador no puede moldear
la estructura organizacional de acuerdo con lo que pretende hacer, mejor que archive
provisoriamente el plan y se pregunte: por el momento, y en estas condiciones ¿qué
puedo ir haciendo?
Cuando un gobernador o un intendente llegan a ocupar sus puestos, los organigramas
parecen congelados desde hace tiempo, parece que cambiarlos demasiado puede
provocar hondas heridas. Más allá de los cargos de ley, también mutables, los cargos
deben surgir de la voluntad expresada en el plan, y el interés de ascenso de los
integrantes de la organización debe dirimirse en un sistema de carrera que sea
independiente del organigrama.
El organigrama expresa la conformación de equipos: consolida liderazgos, convoca
disciplinas, se presenta ante el conjunto para mostrar cómo se han decidido organizar
voluntades y potencialidades. Por supuesto, muchas veces es barajar y dar de nuevo a
partir de las personas que ya habitan la organización, pero no por esta causa deja de
ser un momento insoslayable en la implementación del plan.
Son estos equipos los que colaborarán en la asignación del resto de los recursos, al ser
ellos el principal recurso: el que aporta creatividad, conocimiento, técnicas, soluciones
para llevar adelante el plan. Se alzarán los puentes, se plantarán los árboles, se
organizarán comunidades, se administrarán servicios a través de personas concretas que
conforman los equipos institucionales.
Estos equipos, al estar integrados por personas de carne y hueso, y por la misma
condición humana, serán un recurso a cuidar, fortalecer y acrecentar. Observar en todo
momento hasta qué punto los agentes de la organización se sienten dueños del plan,
comprometidos con él. Hasta dónde lo lideran, se sienten parte de un cuerpo orgánico.
Por otra parte, estos equipos hacen cosas o administran servicios en territorio, para
comunidades concretas. Otra vez aparece la necesidad de cuidar relaciones entre
personas: ¿estas comunidades han sido llamadas a elaborar el plan? ¿lo protagonizan?
¿son espectadores pasivos o son parte activa de lo que acontece?
Comienza aquí la historia del fortalecimiento institucional, la necesidad de crear una
mística grupal, tanto en la propia institución como entre la dirigencia social o empresarial
que encabeza la acción. Esta construcción permanente de un nosotros en virtud de lo
que se ha acordado hacer juntos, puede marcar la diferencia entre un plan exitoso y un
rotundo fracaso.
El presupuesto del plan
Al igual que el resto de los recursos, los recursos materiales y financieros necesarios
para nuestra acción no son algo dado, no es dato inexorable. La viabilidad económica
debe construirse, en el marco de la construcción general de la viabilidad del plan
5
.
5
Para profundizar este concepto, ver: C. Matus, Política, planificación y gobierno, Altadir, 1986.