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Planificación y Control - Funciones



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q
La de guiar, incitar y coordinar las decisiones y las acciones en el seno de la
empresa.
q
La de propiciar una base de evaluación y control de los resultados obtenidos.
q
Motivar a los miembros de la empresa por el conocimiento, entendimiento y
aceptación de sus metas, en busca de la implicación de estos en la empresa.
q
La de transmitir al exterior (a los proveedores, clientes, competidores,
sociedad en general) las intenciones de la empresa, en busca de apoyos, de
imagen.
La importancia de estas dos últimas funciones se recoge, por ejemplo, en
el cada vez mas utilizado "proyecto de empresa", que es un documento escrito
que explicita la visión que tiene la empresa de su futuro y las grandes prioridades
económico-sociales (Boyer y Equilbey, 1986) con el objeto de, por una parte,
llamar a la participación a los miembros de la empresa, creando un sentimiento de
pertenencia a la empresa y de identificación de estos con los objetivos, alrededor
de los cuales se estimulan los esfuerzos; y por otra parte, servir de mensaje de la
empresa hacia el exterior, dando a conocer su misión y su compromiso con el
entorno, y transmitiendo la imagen de la empresa.
Ahora bien, para cumplir con estas funciones, los objetivos deben reunir
ciertas cualidades como son: 
-
Claridad y especificidad.
-
Realismo, ya que la fijación de objetivos inalcanzables supondría
desanimar, mientras unos objetivos excesivamente fáciles fallarían en
su función de estímulo y movilización de los esfuerzos. 
-
Medibles, para facilitar la función de evaluación y control.
Tras esta definición genérica pasamos a considerar tres niveles de
objetivos, con una relación jerárquica entre ellos :
La "Misión" u objetivo supremo o fines. El primer nivel o nivel superior
marca ya la misión de la empresa. La misión se considera aquí como la expresión
muy general de lo que quiere ser la empresa, de sus aspiraciones en cuanto a su
papel en la sociedad. Se puede considerar que la misión viene determinada, por
una parte, por la filosofía, el sistema de valores y creencias imperante en la
empresa; los cuales son productos de la historia y heredados de los fundadores
que dieron a la empresa su "razón de ser"; y de los artífices, si los hay, de los
grandes cambios del rumbo de la empresa y la ética ante los clientes, los
competidores, los empleados y la sociedad en general, que se deriva de ello,
influyendo de forma decisiva sobre el tipo de organización que la empresa quiere
ser y el tipo de relaciones que quiere mantener con su entorno.
“Creemos que la responsabilidad primera es hacia los médicos, enfermeras,
pacientes, madres y todos los que utilizan nuestros productos”.
(DEL CREDO DE JOHNSON&JOHNSON)
Los objetivos generales. Estos deben expresar las metas que se propone
alcanzar la empresa a nivel global, y a largo plazo, en función por supuesto de su
misión, pero también en función de la situación actual del entorno y sobre todo de
su evolución futura y de las oportunidades y amenazas que este presenta para la
empresa, y de la propia situación interna de la empresa, de sus fuerzas y
debilidades, de su capacidad actual y potencial, en relación con su entorno.
Los objetivos operacionales o metas. Representan el tercer nivel y son los
objetivos que se fijan a todos los niveles de decisión, en las distintas unidades que
configuran la empresa, a fin de concretar los objetivos generales y hacerlos
operativos, o sea, a fin de posibilitar su realización.
Así, los objetivos generales se desglosan en subobjetivos, y así
sucesivamente, dando lugar a una estructura arborescente que coincidirá con la
estructura organizativa existente. La cuestión que se plantear la existencia de
situaciones en las que dos o más objetivos entran en conflicto, es decir, no
pueden ser simultáneamente optimizados. Si la empresa persiguiese un solo
objetivo (por ejemplo beneficio), este podría ser optimizado. En cambio, cuando
son dos o mas los objetivos propuestos, varias son las situaciones que se pueden
presentar. Si suponemos que la empresa tiene dos objetivos A y B, tres casos se
pueden plantear. En el caso 1, conforme un objetivo (A) se va optimizando,
simultáneamente, el otro (B) también se optimiza. En este caso se dice que los
objetivos son complementarios, compatibles, y no entran en conflicto. En cambio,
en el caso 2, cuando por ejemplo se trata de ir aumentando el nivel de realización
del objetivo A, tiene que ser a costa de ir disminuyendo simultáneamente el del B.
Este supuesto implica que ambos objetivos entran en conflicto y que su
optimización simultanea es imposible. Por ultimo, el caso 3 recoge aquella
situación según la cual los dos objetivos se comportan como complementarios
hasta un determinado nivel, a partir del cual entran en conflicto y se comportan
como en el caso 2.
2.2.3. La estrategia empresarial. Tipos de estrategias competitivas
genéricas
El concepto de estrategia se apoya en cuatro ideas básicas:
1.
La estrategia es una relación permanente entre la empresa y su
entorno.
2.
La estrategia es una respuesta a las expectativas del empresario,
que se concretan en la definición de una misión (finalidad que
trasciende) y de unos objetivos a largo plazo.
3.
La estrategia es un modelo de decisión que establece políticas,
objetivos a corto plazo o metas, acciones y la adecuación de
medios para cumplir con dicha misión y objetivos generales.
4.
La estrategia, por último, es un sistema de solución de los
problemas estratégicos de la empresa, o combinación de los
efectos negativos (amenazas) y positivos (oportunidades) del
entorno con los aspectos positivos (fuerzas) y negativos
(debilidades) que muestra la organización.
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Inicio Última Actualización 4/17/2014 Sugerencias
 
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