Investigación desarrollada y enviada por: Jorge Delgado Palomino
j-delgado-p@hotmail.com
1.
INTRODUCCIÓN
El mundo no es el mismo nunca, no lo fue hace una hora y tampoco lo será en la
siguiente, el mundo en la actualidad cambia a pasos tan agigantados que aquellos con
costumbres tradicionales podrán dedicarse únicamente a la tarea de observarlo
mientras otros viven el cambio y lo aprovechan.
Actualmente, la globalización de las economías mundiales, la evolución tecnológica, la
aparición y desaparición de nuevos competidores, la rápida obsolescencia de
productos y servicios, la cada vez más especializada fuerza laboral, el incremento de
las exigencias de los clientes y muchos otros factores, han generado alrededor de las
cuatro paredes de la empresa un clima hostil e inhóspito gobernado por la
incertidumbre, la ambigüedad y el riesgo.
El activo más importante de la empresa, bajo estas nuevas circunstancias, radica en el
conocimiento y creatividad. Un conocimiento que nos sirva de base para la toma de
decisiones y una creatividad que sea el motor de nuevas soluciones para nuevos
problemas.
En este sentido, no se puede concebir la idea de una empresa isla, la cual se
preocupe únicamente por sus operaciones y prácticas internas,
olvidándose del
mundo que la rodea. Este tipo de empresas están destinadas a la desaparición pues
por mayor envergadura económica y productiva que tengan, no podrán competir
contra empresas, quizás más pequeñas, pero organizadas en red, una red que les
permita controlar desde los abastecimientos de materiales hasta la competencia
misma.
El mundo del futuro no será una batalla entre empresas, será una batalla entre redes
interorganizacionales, cada una formada por compañías unidas a partir de alianzas
estratégicas que permitan incrementar la efectividad de las operaciones en toda la red
y con ello capturar y asegurar diariamente un lugar en el mercado. Asimismo, la red
ofrece a las empresas que la integren la posibilidad de lograr totalmente sus objetivos
partiendo del logro de los objetivos generales y que involucran a todas las asociadas.
En conclusión, una red interorganizacional es el futuro de las prácticas empresariales,
pues no sólo incluye el manejo de las herramientas y técnicas de la manufactura
esbelta sino que además procura aplicarlas a todas las actividades de todas las
empresas de la red haciendo referencia a grandes esfuerzos de organización,
coordinación y comunicación, utilizando sistemas de información cada vez más
avanzados.
2.
CONCEPTO DE REDES INTERORGANIZACIONALES (RIOs)
Las redes interorganizacionales (RIOs) se constituyen en la actualidad como una
nueva práctica empresarial que pretende agrupar empresas y formar en ellas alianzas
estratégicas que se basen principalmente en la negociación permanente. A rasgos
generales, podríamos afirmar que el potencial éxito de este tipo de estructuras se
basa en una sinergia nacida entre empresas y ya no entre personas, llevando los
beneficios de la misma, a un nuevo nivel.
El hecho de que las empresas se encuentren en red, no genera la posibilidad de que
pierdan su autonomía. Si bien las redes interorganizacionales, en muchos casos,
adoptan la estructura de una cadena de valor (Red Vertical), en muchos otros, se
generan sobre empresas competidoras,
con el mismo producto e inclusive con el
mismo mercado (Red Horizontal). En este último caso, no cabe duda que las
empresas se siguen manteniendo independientes y optan por conformar una red
debido a los acuerdos, estrategias, estructuras y operaciones que surgen de la misma
y que les pueden resultar beneficiosas en materia de conseguir sus objetivos
empresariales.
Es así entonces, que una red interorganizacional (RIO) puede quedar definida como:
Una estructura sistémica formal, integrada por un conjunto de organizaciones que
interactúan y conforman, mediante la transferencia de información y tecnología y el
intercambio de bienes y servicios, un armazón base para el funcionamiento
coordinado y equilibrado de las mismas, el cual permita su evolución y el completo
desarrollo de la región en la que operan.
Existen diferentes grados de interrelación entre las empresas que conforman una red.
En primer lugar, tenemos el Grado 1, caracterizado por la creación de una sede o
empresa común. En segundo lugar, tenemos el Grado 2, caracterizado por la creación
de enlaces ad hoc entre las socias. Por último, el Grado 3, caracterizado por llegar a
una integración independiente total, en el que las actividades, procesos, etc de las
socias se encuentran muy relacionados. Una red interorganizacional no sigue un
proceso que la lleve del Grado 1 al Grado 2 y de éste al Grado 3, sino que puede
partir de cualquier tipo de interrelación. Empero, el grado de interrelación más
recomendable es el Grado 3.
3.
FORMACIÓN DE REDES INTERORGANIZACIONALES (RIOs)
La formación de redes interorganizacionales no es una tarea sencilla, pues se deben
tomar en consideración una serie de factores exógenos (fuera de la empresa) y
endógenos (dentro de al empresa) que determinan el éxito o el fracaso de la
estructura.
3.1.
Los Condicionantes
Son cuatro elementos externos que influyen fuertemente en el surgimiento de
una red interorganizacional:
a)
Estrategia.-
Influye en la red interorganizacional facilitando la creación de
una estructura interdependiente que permita conseguir los objetivos de la red
y los intereses de cada socia. A partir de la sinergia que se crea en la
estructura, las empresas podrán dedicarse mejor a las actividades que
realizan mejor.
b)
Ambiente.- Influye en la red interorganizacional a partir de los continuos
cambios que se vienen dando en el contexto de las organizaciones