Investigación desarrollada y enviada por: Sergio Díaz Jeréz
historito@gmail.com
De las civitas antiguas a la legitimidad política moderna. El problema del
poder
Para poder dar tratamiento a este tema, tenemos que, primeramente, hablar
de que es la Polis o Ciudad Estado.
Esta Cuidad Estado se dio en lo que conocemos como Grecia dentro del
marco de la Edad Antigua, en la Historia Universal, cuyos dos grandes referentes
eran Atenas y Esparta. La Polis era la denominación dada a las Ciudades
Estados de la Antigua Grecia, surgidos desde la época oscura hasta la dominación
romana, esta ultima, responsable de lo que hoy conocemos como Cultura
Grecorromana, que influyo en Europa Occidental, y, luego de la expansión
Europea de los siglos XIV y XV, en América Española y Portuguesa,
constituyéndose así en la cultura madre de nuestra cultura y he ahí donde reside
su importancia.
Más, la Cuidad Estado era la cuidad y el territorio que ella reclamaba para
si, es decir, la Ciudad Estado era una organización política, social, económica y
cultural de un grupo de personas, las cuales, reclamaban para si ese territorio,
vale decir, cada polis era completamente independiente, era un centro religioso,
político y económico que cuidaba celosamente su independencia política
(soberanía), sus leyes propias (autonomía) y su independencia económica
(autarquía)¹, con lo cual, podemos inferir, que nunca llegaron a conformar un
Estado unificado, como ejemplo de ello tenemos, las grandes diferencias entre
Esparta y Atenas.
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Ricardo Krebs, Breve Historia Universal, Santiago, Chile, Editorial Universitaria,
vigésima segunda edición, 2003, pp. 121.
Las polis, se constituyeron como una unidad política, social y económica de
Grecia, pero si bien compartían una lengua, religión común, lazos culturales y una
identidad intelectual y racial (nación) nunca, como dijimos anteriormente, pudieron
formar un Estado unificado, pues existían rivalidades entre estas, y que, además,
sus objetivos o ideas fundantes eran distintos, así Atenas era mas propensa al
desarrollo intelectual, especialmente en el área filosófica, mientras que Esparta se
dedicaba más al culto de la belleza y al arte de la guerra.
De lo anteriormente expuesto, podemos decir, que se daba lo que hoy
conocemos como Nación, es decir, que los habitantes de Grecia tenían una misma
cultura, lengua, religión, etc., pero, no podemos hablar de que fueron un Estado
Nación, pues en Grecia nunca, como expusimos antes, se dio un Estado unificado,
pero si una Ciudad Estado, es decir, la Ciudad Estado es el antecedente de lo
que llamamos Estado Nación.
Desde este punto de vista, nos preguntamos que pasaba con el poder, que
es parte esencial del Estado, en Grecia, debido a esta especie de poder
fragmentado o enfocado en cada polis, en el cual, cada polis tenia su forma,
método y pragmatismo para gobernar o administrar el poder. Para tal efecto,
analizaremos a Platón y Aristóteles, desde sus postulados sobre política, de la
cual, inferiremos la cuestión del poder, ellos nos darán algunas luces de que
pasaba con el poder en Grecia.
Platón, tiene una visión elitista o aristocrática de la política, dice que deben
gobernar los sabios y no los ignorantes, para Platón la Virtud es Conocimiento
(Sócrates), y por tanto gobernar es cuestión de sabiduría², esto porque, según él,
existe una verdad objetiva y que el hombre puede llegar a ella a través de la virtud,
es decir, a través del conocimiento, pues para gobernar se debe conocer la
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Apuntes de Derecho Político, Rodrigo Valenzuela, abogado.
justicia, conocer el bien y reconocer el bien, por tanto, en la medida en que se
conoce la virtud de la política, que Platón la identifica con la justicia y la prudencia,
se puede gobernar correctamente; para él deben gobernar los filósofos, pues son
ellos los que conocen, vale decir, tienen la virtud.
En consecuencia, para Platón la forma de gobernar esta en relación con la
virtud, y esta a su vez, con el conocimiento, entonces, para Platón, el poder reside
en la Virtud que no es otra cosa que conocimiento, y, consecuentemente, los que
mejor conocen son los filósofos, por tanto, los filósofos han de gobernar, es decir,
el poder reside en ultima instancia en el filosofo, en el que conoce, y como estos
son sólo algunos, podemos decir que Platón planteaba como forma de gobierno la
aristocracia, es decir, el gobierno de los mejores, esto es, de nobles cuyo poder
descansaba sobre sus tierras y legitimaban su posición mediante el nacimiento y
la sangre³ .
Esto es tan relevante para Platón, que incluso, rechaza a la democracia,
pues esta se traduce en el gobierno de la muchedumbre, la cual no responde al
conocimiento pues son ignorantes, por tanto, el gobierno de una mayoría de
ignorantes no deja de ser ignorante, es decir, el gobierno no tiene que ver con el
numero, sino que con la virtud. Cabe agregar que Platón esta enmarcado dentro
del Idealismo, a diferencia de Aristóteles, por tanto, en el tema en cuestión, no
busca o no le interesa si su modelo funciona o no, a él le interesa descubrir la idea
pura de política, es decir, busca un modelo perfecto, sin considerar si es aplicable
o no en la realidad.
Por su parte, Aristóteles, ve a la política más en su acepción practica, en su
practicidad, que en lo teórico, esto debido, a que concibe al hombre como un
Zomm Politikon, un animal político, un animal social, con lo cual la política, que
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Ricardo Krebs, Breve Historia Universal, Santiago, Chile, Editorial Universitaria,
vigésima segunda edición, 2003, pp. 122.
es parte de la esencia del hombre para Aristóteles, es social, y al ser esta así,
conlleva un análisis de la realidad, por tanto, para Aristóteles, no es político lo que
no es realizable, para él dentro de la esencia de la política esta su practicidad, lo
cual no significa que deje de la lado lo teórico, pero lo teórico, para Aristóteles,
tiene que estar subordinado a la realidad y practicidad de la política; en esto radica
la diferencia, en apariencia, con Platón.
Pero, ¿cómo era o concebía la polis Aristóteles?, para el la Polis tiene como
fin la virtud, por lo tanto, una sociedad no se puede organizar para defenderse,
para no estorbarse, para protegerse, sino para cultivar la Virtud (sabiduría, el
conocimiento), dice que el hombre es un animal político, pero también necesita
saber, se satisface con el conocimiento, pero el conocimiento es un proceso difícil,
por lo tanto una sociedad que se organiza solamente para no hacerse daño, no
seria una sociedad, ya que esta debe existir para la virtud, para el saber, para que
el hombre se complete y desarrolle en ella, es decir, para Aristóteles se participa
en la sociedad en la medida que se participa en la virtud, el hombre que conoce y
practica la virtud va a ser un buen ciudadano.
Más, Aristóteles plantea que el hombre indefectiblemente es social, por
tanto, no concibe toda su vida si no es en sociedad, entonces cabe la pregunta
¿Dónde nace el conocimiento?, ¿En la sociedad o sin ella?.
Ante esto, nos percatamos que el hombre desarrolla su conocimiento en
sociedad, así lo demuestra la prehistoria universal, pues el hombre, antes de la
invención de la agricultura, y, consecuentemente, la adopción del sedentarismo,
se encontraba atado y determinado por su entrono, del cual se libera, una vez
inventada la agricultura y de haber adoptado el sedentarismo, todo lo cual
demuestra que el hombre no se desarrollo sin haber estado organizado
socialmente, lo que, en consecuencia, demuestra que todo desarrollo cualesquiera
que estos fueran están subordinados o encuentran su fundamento y soporte en la
organización social, y por ende, el conocimiento que es también virtud, se da en