estereotipos o preconcepciones, mediante los cuales las reacciones individuales a un evento
o ideas están sujetadas a un previo condicionamiento.
Antes de haber experimentado las cosas, las imaginamos y, a menos de poseer una aguda
capacidad de observación y de análisis, se aceptan las apariencias como realidad, sin afán
crítico. Cuando la aceptación de un individuo coincide con la de otros, se establece el
consenso y se genera una corriente de opinión publica.
Las opiniones abarcan tiempo, espacio y número de cosas mayores a las que podemos
aprehender directamente por los sentidos y la observación; por tanto tiene que aceptarse la
información que otros proporcionan, y adicionarse al resto el fruto de la imaginación. La
creciente influencia de las técnicas de relaciones públicas, asociadas a la comunicación,
puede explicarse a la luz del estereotipo.
Los medios de comunicación social proporcionan a una multiplicidad de imágenes, una
realidad ya hecha y anticipada a la experiencia, que puede inducir a la proliferación de
estereotipos. De hecho, muchas personas no tienen otro concepto de alguna etapa
histórica, de algún acontecimiento o de la interpretación de un hecho, más allá de la que
recibieron al través de la comunicación social, particularmente las películas o la televisión,
que constituye su verdad y muy probablemente, al evocar ese suceso o relacionarlo con
otros, asocian el estereotipo correspondiente.
La comunicación social y la opinión pública, que es un hecho humano, son procesos que se
condicionan mutuamente. La inducción para formar estereotipos o todo otro estímulo que
proporcione una visión más deformada del mundo, acarreará un falso consenso sobre las
cosas.
Los medios en sí constituyen un extraordinario avance; pero el problema radica en su
operación y en el contenido de los mensajes que trasmiten. Cuando algún periódico se ha
ufanado de que forma de opinión pública., hay que comenzar a preocuparse en serio y
meditar.
La palabra hablada, cara a cara, directa, es el medio de comunicación por excelencia; facilita
la retracción y el ciclo del proceso. Pueden utilizarse también aparatos mecánicos o
eléctricos, como conductores. La palabra escrita es fuente de consulta, constatación y
registro. Su mayor desventaja consiste en que no admite la retracción inmediata. La
canalización de todo lo anterior en función del consenso del grupo y de la proyección
generalizada de este hacia la sociedad, es otra de las fases en el proceso de generación de la
opinión pública externa. La opinión pública encuentra su fundamento en la posibilidad del
psíquísmo colectivo, el cual es un concepto difícil de definir. Puede significar muchas cosas a
la vez. Constituye un consenso, o sea un conjunto de opiniones expresadas para tratar
problemas de interés general cuya resolución atañe al Estado, y puede ser el medio para
expresar el sentir popular, sobre otra serie de cuestiones que afecten a un sector o toda la
colectividad, sin implicar necesariamente la acción estatal.
Los medios de comunicación contribuyen a crear estereotipos o preconcepciones en el sujeto,
que deforman su percepción de la realidad. Como estos medios, junto con los de opinión
pública, se condicionan mutuamente, cualquier tendencia a inducir estereotipos u otras
formas de distorsionar la realidad conducen a un falso consenso.
Lo medios en sí representan un gran progreso de la sociedad, y su operación y mensajes
contribuyen el verdadero problema.
Enviado por:
Jhon Casillas
j33cax@yahoo.com