Al recoger información sobre las características de quienes trabajan y quienes no lo hacen, se brinda
la posibilidad de estudiar la mano de obra como un factor de producción, así como el grado y la
eficiencia con que se lo utiliza. Esta información, es esencial para la formulación de políticas de
empleo. Dentro de políticas de empleo se incluyen: programas de formación, planes para la rápida
inserción laboral de quienes buscan trabajo por primera vez, programas de empleo comunitario,
asistencia para la creación de empresas, subvenciones, exoneraciones fiscales y todo tipo de
incentivos, que tiendan a fomentar o desestimar conductas que afecten de alguna manera el empleo.
Al estudiar el crecimiento y desarrollo de un país, uno de los elementos sobre los que se fija la
atención son las posibilidades de producción del mismo. De este modo, es necesario intentar
cuantificar los distintos factores de producción y su productividad. Sin duda, las características
educativas, de edad, etc. de una población afectarán la productividad del trabajo.
En el área privada, una empresa que esté evaluando la instalación o ampliación de sus actividades a
determinada zona encontrará de gran utilidad contar con información clasificada que considere las
áreas geográficas. De este modo podrá intentar prever posibles dificultades en la contratación de
mano de obra, etc.
5.1- Clasificación de la Población
A los efectos de obtener indicadores del mercado de trabajo y según las recomendaciones de la OIT
se clasifica la población a distintos niveles siguiendo diversos criterios.
En primer nivel, el criterio que se utiliza para la clasificación dentro de la población total (PT) es el
de la edad. No toda la población se encuentra en edad de trabajar, por esto es que es necesario fijar
límites. Por lo tanto una primera distinción es entre población en edad activa (en edad de trabajar
P.E.T.) y población fuera de edad activa (P. no E.T.).
PT = P.E.T. + P. no E.T.
En Uruguay el Instituto Nacional de Estadística estableció para la Encuesta de Hogares como edad
mínima los 14 años, dejando libre la edad máxima de modo que no importa que tan anciano sea una
persona siempre se la considera en edad de trabajar.
En segundo nivel de desagregación, se descompone la población en edad de trabajar entre quienes
ejercen o buscan ejercer alguna actividad económica y quienes no desean o no pueden hacerlo. El
primer grupo constituye la población económicamente activa (P.E.A.) que se define como el
conjunto de todas las personas en edad de trabajar que trabajan o buscan trabajo activamente. El
segundo grupo define la población económicamente inactiva (P.E.I.).
P.E.T. = P.E.A. + P.E.I.
En el tercer nivel de la clasificación, dentro de la población económicamente inactiva, se distinguen
estudiantes, amas de casa, pensionistas, jubilados, rentistas, inválidos, etc. siempre que no trabajen
ni deseen hacerlo. El I.N.E. clasifica la P.E.I. en las siguientes categorías:
a)
personas que se ocupan del cuidado de su hogar
b)
estudiantes
c)
personas que sin desarrollar ninguna actividad económica, perciben ingresos (pensionistas,
jubilados, rentistas, etc.)
Asimismo, se suele distinguir dentro de la P.E.I. a las personas que desean trabajar y están
disponibles para ello, pero han abandonado la búsqueda de trabajo por creer que no lo encontrarán.
A este grupo suele denominarse trabajadores desalentados (T.D.) o desocupados ocultos (D.O.) en
contraposición con los demás inactivos, inactivos plenos (I.P.), que no tienen vinculación actual ni
potencial con el mercado de trabajo.
P.E.I. = T.D. + I.P. = D.O. + I.P.
La población económicamente activa se divide en los ocupados (O) y los desocupados abiertos
(D). Las personas ocupadas son todas aquellas en edad de trabajar que se encuentran trabajando en
forma remunerada o no, o que no están trabajando pero que no se les haya interrumpido el contrato
de trabajo (en el caso de estar de vacaciones, o por enfermedad, accidente, etc.).
Las personas desocupadas son el conjunto de personas en edad de trabajar que no tienen empleo,
pero que lo están buscando activamente. El I.N.E. considera que una persona es empleada, si en la
semana de referencia ha trabajado al menos una hora y no manifiesta haber sido despedido
posteriormente.
P.E.A. = O + D
A su vez, los desocupados son clasificados siguiendo distintos criterios. En primer término, los
desempleados se agrupan según hayan tenido o no alguna experiencia previa de trabajo. A los
primeros s los llama desocupados propiamente dichos y los segundos son los que buscan trabajo por
primera vez. El I.N.E. distingue una tercer categoría de desocupados quienes se encuentran en
seguro de paro (es decir, cobrando el seguro de desempleo).
D = Desocupados propiamente dicho + Busca por 1º vez + Seguro de Paro
En un cuarto nivel de desagregación dividimos a los ocupados en ocupados plenos (O.P.) y
subempleados (S). El subempleo existe cuando la ocupación que tiene una persona es inadecuada
respecto a determinadas normas o a otra ocupación posible, teniendo en cuenta la calificación
profesional. En cambio, los ocupados plenos son quienes, teniendo alguna ocupación, declaran no
estar en capacidad o no tener deseo de trabajar más. Por lo tanto, dentro de los ocupados plenos se
incluyen los trabajadores de tiempo completo y de tiempo parcial.
O = O.P. + S
O.P. = Tiempo completo + Tiempo parcial
La categoría de subempleo, comprende al subempleo visible (S.V.) y al subempleo invisible (S.I.).
La cuantificación del subempleo visible se aproxima a través del subempleo por insuficiencia de
horas trabajadas en tanto que la cuantificación del subempleo invisible es a través del subempleo
por insuficiencia de volumen de trabajo.
Los subempleados por insuficiencia de horas de trabajo, son todos aquellos ocupados que tienen un
empleo de menor duración que la jornada normal de trabajo, por razones ajenas a su voluntad y que
buscan o aceptarían un trabajo suplementaria. Las características del subempleo invisible son
algunas del las siguientes:
i)
bajo nivel de ingresos
ii)
desaprovechamiento de calificaciones
iii)
baja productividad
Por ejemplo, un abogado que trabaje en un estudio jurídico pero sacando fotocopias, claramente
será un subempleado invisible.
La población ocupada, puede enfrentar otro tipo de restricciones distintas a la del subempleo. El
I.N.E. para el relevamiento de la Encuesta Continua de Hogares, realiza una definición operativa, la
población ocupada en empleos precarios, comprendiendo al conjunto de trabajadores que tiene
alguna de las siguientes características:
i)
No están protegidos por el sistema de seguridad social (seguro de desempleo, de protección
de salud, de retiros y pensiones).
ii)
Que se encuentra buscando otro trabajo que sustituya el actual por ser este poco estable.
iii)
Son trabajadores familiares no remunerados.
Suele considerarse que el trabajo por cuenta propia, en microempresas o el servicio doméstico
también constituyen restricciones en el empleo. El I.N.E. al medir el conjunto de la población
cuentapropista y ocupada en microempresas pretende aproximarse al concepto de sector informal.
5.2- Indicadores del Mercado de Trabajo
Para medir el tamaño relativo del factor productivo trabajo se utilizan tasas de participación. Si la
comparación se hace entre la población económicamente activa (P.E.A.) y la población total (P.T.),
se obtiene, la tasa bruta de participación (T.B.P.):
T.B.P. = (P.E.A. / P.T.) * 100
Este indicador muestra que porcentaje de la población está en capacidad y disposición de ejercer
actividades económicas y por consiguiente, es una medida del tamaño relativo de la oferta laboral
de la población.
Con el mismo objetivo, más común es establecer la comparación entre la P.E.A. y la población en
edad de trabajar (P.E.T.), obteniendo un indicador que se conoce con el nombre de tasa global de
participación o más comúnmente tasa de actividad (T.A.):
T.A. = (P.E.A. / P.E.T.) * 100
La tasa de empleo (T.E.) se define como el cociente entre Ocupados y la población de 14 años
o más.
T.E. = (O / P.E.T.) * 100
La tasa de desempleo (T.D.) o tasa de desempleo abierto (T.D.A.) se define como el cociente entre
el desempleo abierto y la P.E.A.
T.D.A. = T.D. = (D / P.E.A.) * 100
La tasa de subempleo se define como el cociente entre el subempleo y la P.E.A.
T.S. = (S / P.E.A.) * 100
6- INDICADORES SOCIALES
6.1 Indicadores de Calidad de Vida
Se entiende por indicadores de calidad de vida todos aquellos que se encuentran vinculados al nivel
y/o a la forma en que se satisfacen determinadas necesidades en un núcleo social determinado,
pudiendo ser este una familia, hogar, ciudad, región, país, etc.
Los indicadores de calidad de vida pueden ser de tres tipos:
1.
Unidimensionales: cuando se refieren a un tipo de necesidad o una única variable. Así
tendremos indicadores referidos exclusivamente a educación, a salud, a vivienda.
Ej:
Tasa de mortalidad infantil
Esperanza de vida al nacer
Tasa de alfabetismo
2.
Multidimensionales: cuando se refieren al grado de satisfacción de un conjunto combinado de
necesidades.
Por ejemplo: indicadores de pobreza, de necesidades básicas y de desarrollo humano
3 Indicadores de Distribución del Ingreso: cuando toman en cuenta los aspectos vinculados con la
forma en que se distribuye el ingreso entre los habitantes de un país.
Indicadores Multidimensionales
Los indicadores multidimensionales de calidad de vida pretenden dar una idea de la magnitud de la
pobreza en un determinado país o región.
Es difícil establecer un concepto preciso de pobreza. Puede afirmarse en términos generales que la
pobreza es una situación en la que se asocian el infraconsumo, la desnutrición, condiciones de vida
precarias, bajos niveles educacionales, malas condiciones sanitarias, una inserción inestable al
aparato productivo, poca participación en los mecanismos de integración social y quizás la
adscripción a una escala particular de valores, diferenciada en alguna medida de la del resto de la
sociedad.
La noción de pobreza se basa en última instancia, en un juicio de valor sobre cuáles son los niveles
de bienestar mínimamente adecuados, cuáles son las necesidades básicas cuya satisfacción es
indispensable y qué grado de privación resulta tolerable. Es claro que cuáles son los niveles
adecuados varía con el tiempo y según la sociedad analizada.
Los principales métodos para medir la pobreza han sido: la Línea de Pobreza y las Necesidades
Básicas Insatisfechas
i)
El método de la Línea de Pobreza
El método más utilizado para identificar situaciones de pobreza, mediante la utilización del ingreso,
ha sido el denominado método de la Línea de Pobreza.
De acuerdo a este enfoque, un hogar se clasifica como pobre si su ingreso es menor que el valor de
una línea de pobreza dada. Esta se define mediante la asignación de valor monetario a una canasta
básica de elementos mínimos considerados necesarios para cada persona y la multiplicación de
dicho valor por el número promedio de personas del hogar. De esta forma se obtiene la línea de
pobreza del hogar.
Por otra parte se recoge la información sobre los ingresos del hogar. El costo de la canasta básica se
utiliza entonces como punto de corte. Los hogares cuyo ingreso cae por debajo de la misma serán
clasificados como pobres.
Por lo tanto, existen dos elementos centrales: por un lado, la definición del valor monetario de la
canasta básica, y por otro, la definición del ingreso a ser tomado en cuenta en la comparación.
Ventajas del método:
- mide la pobreza en forma relativamente directa.
- se apoya en una estimación empírica de requisitos mínimos de consumo y no en un punto de corte
arbitrario
Desventajas del método:
- la medida no dice cuán pobres son los pobres. Al definir la variable de forma dicotómica se
pierden las graduaciones y matices, no se cuán pobres son los pobres.
-
se cuestiona la confiabilidad del ingreso como medida debido a los sesgos en el proceso de
recolección de la información.
ii)
El método de las Necesidades Básicas Insatisfechas
Este método se apoya en la identificación de una serie de carencias consideradas críticas derivadas
de la especificación de dimensiones diversas de bienestar (sanitarias, educativas, de confort). La
ausencia en los hogares de ciertos elementos considerados críticos para niveles mínimos de
bienestar, constituyen el criterio demarcatorio para considerar a un hogar como pobre o no. El
concepto construido determina la proporción de hogares cuyas necesidades básicas se encuentran
insatisfechas (NBI) y aquellos, en donde por el contrario, estas se encuentran satisfechas (NBS).
Debido a las necesidades que habitualmente este método toma en cuenta, el mismo permite
identificar situaciones de pobreza más estructural que el método del ingreso/consumo.
Sin embargo, ambos enfoques no son alternativos para medir el fenómeno, sino que miden aspectos
parciales de un fenómeno muy complejo como es la pobreza.
Las diferentes dimensiones e indicadores de la pobreza que se pretenden abordar a partir de un
análisis censal son:
Necesidad Básica
Privación critica
Tipo de vivienda y Materiales: (lata, desechos o piso de tierra) Más de
hacinamiento
dos personas por cuarto
Estándares sanitarios Sin sistema de eliminación de excretas o sistemas
mínimos
inadecuados (sin descarga, compartido con otros
hogares, etc.)
Servicios de Niños entre 6 y 15 años que no asisten a la escuela o
Educación
personas entre 7 y 15 años que nunca asistieron a la
escuela
Capacidad de Hogares con jefes de 44 años y menos con primaria
subsistencia del hogar
incompleta y de 45 años y más con 0 a 2 años de
educación en hogares con más de 3 personas por cada
persona ocupada o perceptora de ingresos
En América Latina el criterio establecido indica que un hogar será clasificado como pobre si no
alcanza el mínimo en por lo menos uno de los indicadores. Este criterio parece especialmente
apropiado si los límites son muy bajos y reflejan situaciones de extrema privación.
La idea detrás de este enfoque reposa en dos supuestos: todas las necesidades son igualmente
importantes y todas ellas son básicas y críticas para reflejar la pobreza.
Ventajas del método:
- Se trata de un indicador multidimensional y directo
- Esta medida da la posibilidad de desagregación de la misma tanto a nivel territorial como por tipo
de indicador.
Desventaja del método:
- Si bien es un índice, mide directamente carencias críticas, la validez de los indicadores puede
decrecer en el tiempo.
REFERENCIAS
El presente trabajo consiste en un resumen de los siguientes manuales correspondientes a la cátedra
de economía descriptiva I y II de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración.
Indicadores del Mercado de trabajo
Números Indice y Precios Constantes
Modelo Descriptivo de Naciones Unidas
Balanza de Pagos
Indicadores Económicos y Sociales
Washington Ribeiro
Eloy Rodríguez
María Cervini
Coordinador: Gustavo Dutra
UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA
FACULTAD DE CIENCIAS ECONOMICAS Y DE ADMINISTRACION
ESCUELA DE ADMINISTRACION
Montevideo Junio de 2001