ha encontrado dificultades en crear modelos de equilibrio general en los que el dinero fiduciario
tenga un valor positivo en equilibrio. En las estructuras básicas del equilibrio general se supone
un único equilibrio competitivo que es eficiente en el sentido de Pareto. Si existen activos que
ofrecen una tasa de retorno positiva y tienen características similares al dinero, los modelos de
equilibrio general asignan al dinero fiduciario un valor real de cero.
Algunos modelos incluyen directamente a los saldos monetarios reales en las funciones de
utilidad de los agentes económicos, o imponen la restricción de uso de efectivo en la adquisición
de ciertos bienes, de manera, que el dinero cumpla una cierta función que le permita ser
valorado.
Otros modelos alteran la especificación de dotaciones, las preferencias y la tecnología de la
estructura básica de equilibrio general para aumentar el numero de equilibrios posibles y de esta
manera, abrir la posibilidad de que existan equilibrios monetarios. En el segundo tipo de
modelos se encuentran las de generaciones traslapadas y los que postulan imperfecciones en el
mercado de activos incompletos. Por otra parte, algunos autores han introducidos restricciones
legales como elementos de coerción a favor de la tenencia de dinero en relación con las de otros
activos. Los modelos más recientes han introducido aspectos de información asimétrica y costos
de transacción o modificando la secuencia y los tiempos de las decisiones de gasto de los
agentes, con el fin de explicar el uso del dinero.