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Es fundamental que sintáis que lo que estáis haciendo es algo importante, que
alcanzáis los objetivos, que disfrutáis de ello y que eso os anima a buscar
nuevos retos.
Para ello, creed en vosotras mismas, en vuestra empresa y, por supuesto, en
sus personas. También, claro está, en sus productos y/o servicios.
Concentraros en vuestro trabajo, no en el de los demás.
Trabajad, trabajad mucho, ya lo he dicho. Ya sabéis que a Picasso la
inspiración le venía mientras pintaba y a Chillida cuando esculpía.
Mostraros tan críticas con vosotras mismas, como podáis llegar a serlo con los
demás.
No os sintáis nunca excesivamente satisfechas.
Ya sabéis que nunca se llega a la cima. (PLUS)
Y que lo difícil estimula. (PLUS)
Sabed también que casi todo tiene arreglo.
Y que puede el que cree que puede. (Virgilio)
Desde la necesaria humildad, creed en vosotras mismas y en vuestras fuerzas.
Recordad que, frecuentemente, los límites nos los ponemos nosotros mismos.
Y sabed que todo lo que necesitáis lo tenéis dentro de vosotras mismas.
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PARA IR TERMINANDO
Para ir terminando mis palabras, una última reflexión.
La vida no es para nadie, como se suele decir, un camino de rosas. El camino se
hace recorriéndolo, pero sólo merece la pena ser recorrido si lo hacemos en la
buena dirección.
A este respecto, hace unos días visitaba, acompañado de mis hijos, una bonita
exposición sobre ATAPUERCA, y contemplaba admirado unos restos humanos
datados hace 800.000 años. Reflexionaba entonces sobre unas palabras allí
escritas acerca de la condición humana.
... Sobre ese ser humano que en el comienzo de un nuevo milenio se asombra de
sus propios logros, al mismo tiempo que se asusta de su capacidad de barbarie, y
se pregunta cómo y hacia donde dirigir sus pasos.
¿Cómo? y ¿hacia dónde?. Dos preguntas clave.
Sobre el cómo, en relación a vuestro trabajo, ya hemos hablado, entiendo, lo
suficiente.
¿Hacia dónde?, es la otra pregunta. Cuando buscaba una respuesta para esta
pregunta, (una gran respuesta para una gran pregunta) que nos identificara esa
buena dirección hacia la que dirigir nuestros pasos, la encontré en las líneas
finales de una hermosa novela de Anton Chejov, titulada El Reto, que leí hace
muchos años y acabo de releer, y que no me resisto a dejar de leeroslas.
Dice así:
El bote dobló rápidamente el embarcadero y salió al mar abierto. Desaparecía en
la oquedad de las olas; pero, emergiendo en seguida de una fosa profunda, trepaba
por una elevada creta, de manera que se podía distinguir a las personas e incluso
los remos. El bote bogó una docena de brazas y fue lanzado dos o tres más hacia
atrás.
-¡Escibe!- gritó Samoilenko-. ¡Vaya humorada, partir con este tiempo!.
Si - pensaba Laievski, mirando con angustia la mar agitada-.
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El bote se vio obligado a retroceder; dio dos brincos hacia delante y un brinco hacia
atrás; pero los remeros, testarudos, siguieron levantando los remos, sin miedo de
las embravecidas olas. El bote siguió avanzando, se perdió de vista; dentro de
media hora, los remeros divisarían las luces del buque; y dentro de otra media
hora, alcanzarían la pasarela. Lo mismo sucede en la vida... En la búsqueda de la
verdad, los hombres dan dos pasos hacia delante y uno hacia atrás. Los
sufrimientos, los errores y el tedio de la vida los hacen retroceder; pero la sed de
verdad y la voluntad les impulsan hacia delante. Y, ¿quién sabe...? Acaso lleguen
la alcanzar toda la verdad.
- ¡A-di-ós!- grito Samoilenko.
- Ya no puedo oírlos ni verlos- gritó el diácono-. ¡Buen viaje!.
Empezaba a llover.
Pues bien ....
A pesar de las embravecidas olas que de vez en cuando os surgirán en vuestro
navegar por la vida, y a pesar de las adversidades reales con que os encontrareis ...
Os quiero decir que:
No os rindáis nunca, nunca, nunca.
Nunca eres un perdedor, hasta que dejas de intentar no serlo.
(M.Ditka)
¿ SE PUEDE ?
Para cerrar estas palabras y después de toda la batería de conceptos y reflexiones
que os he puesto encima de la mesa, si estuviéramos en una clase os lanzaría una
pregunta de cierre, una pregunta de examen, una pregunta digámoslo así de fin de
lección:
¿Se puede ser así?
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¿Se puede trabajar así?
Yo conozco la respuesta a esta pregunta. .... La respuesta es sí. Yo estoy
convencido de que sí se puede y además ... se debe. Si no lo estuviera, no os habría
dicho lo que os he dicho.
Vuestros padres y vuestras profesoras, aquí presentes, también están de acuerdo
conmigo en que estos fundamentos son esenciales y que conforme a ellos deberéis
trabajar.
Pero hoy las protagonistas sois vosotras y lo importante es que vosotras estéis
igualmente convencidas. Yo estoy seguro de que vosotras participais también de
nuestro convencimiento.
Espero también que mis palabras os hayan servido de ayuda, como referentes,
para que tratéis de hacer siempre bien vuestro trabajo y disfrutéis de ello.
Esta y no otra ha sido su intención. Como Padrino vuestro que soy, os reitero mi
compromiso y mi total disposición para con vosotras. A partir de hoy me tenéis a
vuestra entera disposición para todo aquello que de mi pudierais necesitar.
Y ya nada más. En esta tarde tan importante para vosotras, y también para mi,
muchas gracias, también en nombre de ELKARGI, S.G.R., por el tiempo que me
habéis dedicado y por la atención que me habéis prestado y porque habéis
convertido este día y este apadrinamiento en un acto que ni mi familia (aquí
presente) ni yo nunca olvidaremos.