Portal para Investigadores y Profesionales

Encuentra más Cursos o Publica tu Contenido en ElPrisma.com





Ética



Enlaces Patrocinados






Navigation bar
  Start Previous page
 9 of 22 
Next page End 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14  

81
HASSENSTEIN: (Analiza hacia dónde se dirige la mirada y la sonrisa del niño) ¿Hacia
aquello que le da alimento, o sea el pecho o, en su caso, el biberón? No por cierto: con su sonrisa
el bebé responde en forma perfectamente expresiva a la aparición del rostro humano. Para la
biología del comportamiento, la sonrisa es así una señal de salutación y de confirmación del
contacto amistoso. Al mismo tiempo -para el lactante- abre el camino de la vinculación 
individual a la persona que lo cuida”
76
. El niño muestra desatención por el objeto (biberón) y se
concentra visualmente en el rostro de la madre. (ibid). Según Ajuriaguerra, el niño queda
fascinado por esa mirada, y por la mirada de los otros. Se encuentra a sí mismo y encuentra a los
demás es una experiencia de identidad y diferencia “Encuentro -por tanto- o, más bien,
reencuentro con una felicidad anterior. La sonrisa se convierte así casi en fenómeno ontológico”
77
.
Incluso niños sordos o ciegos tienden a sonreír es algo innato (B. HASSENSTEIN). A los dos
meses de vida surge la sonrisa en relación con el rostro humano: fundamentalmente al
relacionarse con los ojos, que pueden ser simulados por una careta. Pero la madre es el imán que
atrae la preferencia de la mirada y por lo tanto de la sonrisa. De los tres a los 7 meses de vida se
individúa la preferencia por la persona hacia la que se siente un amor primordial (en principio la
madre) y sus rasgos quedan ya definidos individualmente y para siempre. El niño ya no puede
prescindir de ella
78
. A partir de los 7 meses de vida extraña a quien no sea esa persona ofreciendo
una actitud de recelo o temor. En comparación con el mundo animal se llama a este fenómeno
“troquelado”: se selecciona a la persona ya no basta estar con alguien, sino que se hace
imprescindible estar con ella. Se anhela su presencia concreta. El niño de diez meses llora
cuando le deja su madre; el de cinco, cuando le deja cualquiera. El vincularse afectivamente a
alguien específico, puede diversificarse hacia varias personas, sobre todo a partir de los tres años,
pero este amor no pierde intensidad al diversificarse en muchas personas. Junto con lo anterior
se comprueba que siempre hay una figura materna principal, como ha demostrado Ainsworth. El
niño es monótropo: se apega a una persona principalmente
79
.
Las consideraciones anteriores, han servido para criticar las posiciones de Freud, y
redescubrir el importantísimo papel de la mujer en la educación de las personas, así como en las
primeras experiencias que configuran el desarrollo moral llamándonos a realizar el bien, en
definitiva a ser buenos. La mujer-madre, con su amor incondicionado, afirma la positividad de la
persona y abre la puerta a una percepción de la realidad como belleza y estímulo. Aquí están las
raíces de la formación ética y las bases para transformar la sociedad, cultura y la configuración
de la historia con una nueva presencia de la mujer en todos los ámbitos de la realidad. En
definitiva, considerándolo desde la Teología,  la mujer es la esperanza de una nueva civilización
del amor con la que han soñado los últimos Papas de la Iglesia Católica.
Un apunte sobre  el papel del padre
En el encuentro con la realidad, la figura del padre juega un papel de importancia. Vivimos en
una época en la que se habla de la ausencia del padre. A pesar de que en la mayoría de las
organizaciones, los cargos directivos son desempeñados por los varones, la familia e incluso la
cultura se han resentido frecuentemente por una "retirada" del hombre. No se trata sólo de los
problemas suscitados dentro de las familias monoparentales, por ejemplo por abandono del
varón, sino más bien de un desdibujamiento de la imagen masculina, que quizá tras siglos de
patología machista ha acusado los impactos del feminismo radical, protagonista de los años 60 y
70, y del postfeminismo moderado –más fuerte en su protagonismo cultural- a finales de los 80 y
en el último tramo del siglo XX denominado por Vicente Bellver "Ecofeminismo personalista".
Este neofeminismo redescubrió la peculiar riqueza de la aportación que la mujer  supone si no
                                                
76
Citado por CABADA, pp. 88-89
77
Ibid. p. 89
78
Ibid. pp. 93-94
79
CABADA, p. 97
82
renuncia a lo específicamente femenino en sus justas reivindicaciones. Mientras que en  el
feminismo radical la mujer  se dejó llevar por cierta imitación del hombre llegando a rechazar
incluso su maternidad al considerarla servidumbre y sometimiento, las actuales corrientes
descubren en el ser madre una aportación insustituible y enriquecedora, tanto para la mujer
como para su modo de configurar el trabajo, la sociedad y la cultura. El hombre que no es capaz
de reconocer lo específicamente femenino en la mujer y continúa anclado en sus esquemas de
sometimiento y machismo frente a ella, termina acomplejándose al verla emerger brillantemente
en todos los ámbitos de la vida y cae en un desconcierto tan grande que termina retrayéndose o
incluso haciendo mutis por el foro para evitar un posible ridículo en la representación de su papel
masculino.
Algunos de los síntomas de estas patologías son detectados por las mujeres en la
actualidad cuando echan en falta la capacidad de decisión en el hombre. "Es un indeciso" (por
ejemplo manifiesta a su novia que "no está muy seguro de quererla", o  que "no sabe muy bien si
de verdad quiere casarse con ella"). Otro rasgo  del varón que aparece en el actual libro de 
reclamaciones  femenino apunta a la acusación de "falta de madurez". Las chicas  no se refieren
tanto a  las diferencias que lleva consigo el más rápido  desarrollo físico psíquico de las mujeres
respecto a los varones en las etapas de la adolescencia y primera juventud sino a la permanente
y crónica falta de madurez que demuestran muchos adultos respecto a su familia, la firmeza en
los compromisos adquiridos, el trato respetuoso y empático con las demás personas en  empresas
y organizaciones, etc.
Afrontemos sumariamente qué dicen algunos autores sobre el papel del hombre –padre- en
el desarrollo y formación de los hijos. 
-
El padre representa el momento de la ley. Interviene separando al niño de la madre. Esta
separación es dolorosa pero muy importante para que el niño se eduque y desarrolle su
identidad autónoma.
-
El niño aprende la realidad autónoma de su propio ser y la realidad autónoma de su madre:
"Él no es la madre y la madre no es él".
-
Así llega a la conclusión que su madre no es el mundo, sino una persona. Comprueba que "mi
madre no es mi mundo" sino alguien que me ha introducido en el mundo. Ella le ha
representado inmediatamente el mundo como acogida amorosa incondicional. Ella es la
mediación que le permitirá  y animará a saltar al "mundo objetivo". Ese mundo objetivo,
exterior está plagado de  peligros y dificultades: la madre lo sabe, y el niño al introducirse en
él es lógico que experimente dolor. Ese encuentro con la realidad dolorosa ha pasado antes
por una realidad de aceptación incondicional. Esta experiencia de la anterior aceptación
incondicional,  recordará constantemente al niño que puede amar y ser amado. Superará
entonces las tentaciones de desesperarse al recordar que no todo termina en el dolor y en la
dificultad: allí también será amado y podrá ofrecer amor.
-
El padre enseña la ley niño para que se desenvuelva  en ese "nuevo  mundo" exterior. La ley
supone:
-
A) El intercambio entre equivalentes: "Nadie tiene derecho a recibir algo a cambio de nada".
El trabajo es la actividad que permite a cada uno ganar la propia satisfacción  de los propios
deseos (recuerda también  que siempre los deseos  y satisfacciones son limitados).
-
B) El niño no está solo en el mundo ni es el único ser valioso de este planeta: siendo amado
incondicionalmente como persona única y siempre respetado en su dignidad, es uno entre
muchos. Debe aceptar tener una parte propia en las reservas comunes, y respetar un derecho
análogo en sus hermanos a quienes les corresponde un trozo  de tarta como  a él. (Desde esa
percepción del derecho de sus hermanos alcanza a captar los derechos de los demás miembros
de la sociedad). Este momento es importante pero difícil para  que el niño lo comprenda
porque  hasta entonces la relación con el cariño incondicional de  su madre era gratuita
(recibía todo a cambio de nada) y él era único, solo, e insustituible y además no
intercambiable). Este es el momento en el que la persona humana ha de comprender y
83
armonizar en su percepción tanto la ley de la gratuidad que experimenta en la estrecha
relación con su madre como la de la justicia que a partir de ahora ha de interiorizar educado
por su padre. El padre enseña al hijo que el deseo de ser feliz amar y sentirse amado y todos
sus afanes de realización los conseguirá con esfuerzo a través de la ley del trabajo. El mundo
no se transforma automáticamente porque los solos deseos del niño pretendan tal o cual
objetivo y mucho menos sin su colaboración y esfuerzo. Además el niño ha de comprender que
no todo lo que existe en el mundo le pertenece absolutamente en propiedad: hay otros
individuos que disfrutan de idéntico derecho al suyo. Si consigue incorporar a su
personalidad armónicamente la ley de la justicia y caldearla desde la ley del amor, sus
relaciones con los demás, con Dios, y consigo mismo serán muy armoniosas. Si sólo se
quedara en  "la ley" se convertiría en un formalista seco y frío: es malo ser una especie de
"androide" o parecerlo.
Por tanto el padre y la madre han de saberse distribuir  armónicamente también sus
papeles como educadores en un diálogo mutuo y con acuerdos sencillos que faciliten la
representación de la ley desde el padre y la gratuidad desde la madre. La madre está
siempre dispuesta al perdón, a pesar de las culpas e incumplimientos de la ley por parte del
hijo, favoreciendo el innato deseo que el niño tiene de ser feliz (dejando  también claro
siempre al hijo que su actuación ha sido incorrecta). Así le tranquiliza respecto a su padre 
que solo intenta ayudarle a  convertir en realidades sus deseos de ser feliz.  Esta realización
exige esfuerzo y cumplir con las obligaciones aunque resulten costosas. La madre hace
entender al hijo que las exigencias por parte del padre no son porque éste no le ame o no
desee la felicidad de la criatura, sino al contrario: El padre pretende que el hijo sea muy
feliz y, precisamente por eso, le muestra los caminos para conseguir sus deseos (los del
niño) con esfuerzo personal y siendo verdaderamente justo respecto a los otros
80
.
Lo importante es que la madre y el padre mantengan siempre un diálogo sincero cariñoso y
fluido sobre el mejor modo de educar a los hijos en el  que cada uno aporte su especificidad 
masculina o femenina  para que el niño o la niña puedan desarrollar armoniosamente su  propia
personalidad e incorporar los valores a su propia existencia. 
Una de las consecuencias de todo este planteamiento educacional que tiene como trasfondo
el respeto por la persona y naturaleza humana se dirige a rebatir desde la ciencia y el sentido
común el pretendido derecho de las parejas homosexuales a adoptar niños. Los niños no deben
ser adoptados nunca por personas o parejas homosexuales, ya que les faltaría el complemento
que el padre y la madre aportan armónicamente a su  completo desarrollo. En esta apreciación
coinciden mayoritariamente todos los estudios pedagógicos y sociales que no estén manipulados
por los lobbies o los programas demagógicos que pretendan equiparar el matrimonio natural con
otros emparejamientos contrarios a la naturaleza humana. 
ALGUNOS TEXTOS SOBRE LA MUJER MADRE, ESPOSA  Y TRABAJADORA
Te doy gracias, mujer madre, que te conviertes  en seno del ser humano con la alegría  y los
dolores del parto de una experiencia única, la cual te hace sonrisa de Dios para el niño que viene
                                                
80
Cf.: ROCCO BUTTIGLIONE: La  persona y la familia, Palabra, Madrid,  1999, pp. 17-131
84
a la luz  y te hace guía de sus primeros pasos, apoyo de su crecimiento, punto de referencia en el
posterior camino de la vida.
Te doy gracias, mujer esposa, que unes irrevocablemente tu destino al de un hombre,
mediante una relación de recíproca entrega, al servicio de la comunión y de la vida.
Te doy gracias, mujer hija y mujer-hermana, que aportas al núcleo familiar y también al
conjunto de la vida social las riquezas de tu sensibilidad, intuición, generosidad y constancia
Te doy  gracias, mujer-trabajadora, que participas en todos los ámbitos de la vida social,
económica, cultural, artística y política, mediante la indispensable aportación que das a la
elaboración de una cultura capaz de conciliar razón y sentimiento, a una concepción de la vida
siempre abierta al sentido del ‘misterio’, a la edificación de estructuras económicas y políticas
más ricas de humanidad (...)
Te doy gracias, mujer, ¡por el hecho mismo de ser mujer! Con la intuición propia de tu
femineidad enriqueces la comprensión del mundo y contribuyes a la plena verdad de las
relaciones humanas (JUAN PABLO II, Carta a las mujeres, 29, junio- 1995 n. 2)
SOBRE LA LACTANCIA MATERNA
La lactancia natural en circunstancias normales aporta dos grandes beneficios al niño: la
protección contra las enfermedades y una apropiada alimentación. Además de estos efectos
inmunológicos y nutritivos, la lactancia natural crea un vínculo de amor y de seguridad entre la
madre y el niño y permite a este último afirmar su presencia como persona a través de la
interacción con la madre.
Todo esto afecta de inmediato a innumerables madres y niños y es de interés general para
todas las sociedades, ricas y pobres. Deseo que vuestros estudios contribuyan a aumentar el
conocimiento público de cuánto esta actividad natural beneficia al niño y contribuye a crear esa
intimidad y esa unión con la madre tan necesarias para un sano desarrollo del niño. Ese vínculo
es  tan natural y humano que los salmos utilizan la imagen del niño en el seno materno para
representar la solicitud de Dios por el hombre (cf. Sal 22, 9). Esta interacción entre madre y niño
es tan importante que mi predecesor el Papa Pío XII exhortó a las madres católicas para que,
siempre que fuera posible amamantaran a sus hijos personalmente (cf. Discurso a las Madres, 26
de octubre de 1941). Por consiguiente, desde varias perspectivas este tema es muy importante
para la Iglesia, en cuanto ella es llamada a ocuparse de la santidad de la vida y de la familia.
3. Estudios realizados en todo el mundo indican que los dos tercios de las madres siguen
amamantando a sus hijos, al menos hasta cierto punto. Sin embargo, las estadísticas muestran
también que el número de las madres que amamantan a sus hijos ha disminuido, no sólo en los
países industrializados donde esta práctica debe ser restablecida, sino también en los países en
vías de desarrollo. Tal disminución es debida a una combinación de factores sociales, como la
urbanización y las peticiones cada vez mayores hechas a las mujeres, de políticas y prácticas
sanitarias y de estrategias de mercado que promueven formas alternativas de alimentación.
Sin embargo, la mayor parte de los estudios se declaran  a favor de la lactancia natural en
lugar de sus sustitutos. Las agencias internacionales responsable están exhortando a los
gobiernos para que garanticen a las mujeres el poder amamantar naturalmente a sus hijos
durante un período comprendido entre cuatro y seis meses y continuar esta práctica,
suplementada con otros alimentos apropiados, hasta el segundo año de vida o más (UNICEF
‘Children and Development in the´90’ con ocasión de la Cumbre Mundial para la Infancia, New
York, 29-30 de septiembre de 1990). Vuestro encuentro, por lo tanto, quiere ilustrar las bases
científicas para alentar las políticas sociales y las condiciones de trabajo que permiten a las
madres amamantar a sus hijos de forma natural.
En concreto, estamos afirmando que las madres tienen necesidad de tiempo, información y
apoyo. En muchas sociedades se espera tanto de las mujeres que no siempre disponen del tiempo
necesario para amamantar al hijo personalmente. A diferencia de otros métodos, ninguno puede
sustituir a la madre en esta actividad natural. Además, las mujeres tienen derecho a ser
85
informadas con veracidad sobre las ventajas de esta práctica y también sobre las dificultades que
la misma comporta en algunos casos. Los profesionales de la salud deberían asimismo ser
exhortados y preparados adecuadamente para ayudar a las mujeres en esta materia. 
4. En la reciente encíclica Evangelium  vitae escribí: ´La política familiar debe ser eje y
motor de todas las políticas sociales… Además, es necesario replantear las políticas laborales,
urbanísticas, de vivienda y de servicios para que se puedan conciliar entre sí los horarios de
trabajo y los de la familia, y sea efectivamente posible la atención a los niños y a los ancianos’ (n.
90). 
¡Es ésta sólo una vaga utopía, o es el camino obligado hacia el bienestar auténtico de la
sociedad? ¡ Tal vez esta breve reflexión sobre el acto muy individual y privado de una madre que
nutre a su hijo puede conducirnos a considerar nuevamente de forma crítica profunda y amplia
algunos presupuestos sociales y económicos cuyas negativas consecuencias humanas y morales
son cada vez más difíciles de ignorar. Ciertamente, es de necesaria urgencia una revisión radical
de muchos aspectos de los actuales modelos socioeconómicos de trabajo, de la competitividad
económica y de la falta de atención hacia las necesidades de la familia.(…) ( JUAN PABLO II,
“Importancia de la lactancia materna”, Discurso al Grupo de Estudio de la Pontificia Academia
de las Ciencias, 12-5-95)
DE LA SAGRADA ESCRITURA
Prendiste mi corazón, hermana, esposa;
prendiste mi corazón en una de tus miradas,
en una de las perlas de tu collar.
¡Qué encantadores son tus amores, hermana mía, esposa!
¡Qué deliciosos son tus amores,
más que el vino!
Y el aroma de tus perfumes es mejor que el de todos los bálsamos.
Miel virgen destilan tus labios, esposa;
miel y leche hay bajo tu lengua;
y el perfume de tus vestidos
es como aroma de incienso
Eres jardín cerrado, hermana mía, esposa;
eres jardín cercado, fuente sellada.
Tu plantel es un vergel de granados, de frutales los más exquisitos,
de cipreses y de nardos.
De nardos y azafrán, de canela y cinamomo,
81
de todos los árboles aromáticos,
de mirra y de áloe
82
                                                
81
“Árbol de la familia de las meliáceas, que alcanza unos seis metros de altura, con hojas alternas,
compuestas de hojuelas lampiñas y dentadas, flores  en racimos axilares de color de violeta y de olor
agradable, y cápsulas del tamaño de garbanzos, que sirven para cuentas de rosario, Su madera es dura y
aromática” (Diccionario de la Real Academia Española)
82
Mirra y áloe. Mirra: “Gomorresina en forma de lágrimas, amarga, aromática, roja, semitransparente,
frágil y brillante en su estructura. Proviene de un árbol de la familia de las burseráceas, que crece en
Arabia y Abisinia”. En su presentación líquida: “los antiguos la tenían por un bálsamo precioso”.
(Diccionario de la Real Academia Española). Áloe: “Planta perenne de la familia de las liláceas, con hojas
largas y carnosas, que arrancan de la parte baja del tallo, el cual termina en una espiga de flores rojas y a
86
y de todos los más selectos balsámicos.
Eres fuente de jardín,
pozo de aguas vivas que fluyen del Líbano.
(Cantar de los cantares 4, 9-15)
POESÍA
AMOR, amor, espíritu de un sueño,
y cómo le cobija el amor nuestro,
es presencia feliz, gloria futura
que en las horas de ausencia se confirma
y va dejando el alma ardiendo suma.
Las potencias del alma se congregan
y van diciendo el sí unas con otras
y se dicen, recrean al amado
en una imagen viva, adolescente.
Hasta el cuerpo padece esta potencia
y participa con el ser querido
los momentos, la historia de una vida.
Pero tú, (...) lo llevabas
ronda de una canción hacia la noche,
palabras fugitivas escapándose,
pronunciando el amor, primer amor
para ti, sin hacerse una costumbre.
Tu noviazgo se velaba con recato,
¿cuántas veces te dijo (padre) hombre
te quiero vida mía, no me olvides?
O tú le respondías con silencio,
mirándole a los ojos prisioneros,
y dejando que el tiempo fuera un agua
fresca en el vaso puro que rebosa.
Os contemplabais, uno para el otro
y pasaban momentos tan felices
que te recobrabas honda de tristezas,
de los días aciagos, desamor,
o aquella soledad que habías pasado
masticando tu propia desventura.
Y en las tardes de baile no bailabais
padre hombre negábase a la danza,
aunque era alegre, dulce y cancionero.
¿Se pierde el corazón, dímelo (...),
o se queda borracho enajenado?
Aquello, sin saberlo, prehistoria,
que yo no había llegado al siglo este,
y erais vosotros germen de mi vida.
Cómo no bendeciros, amor bueno,
                                                                                                                                              
veces blancas. De sus hojas se extrae un jugo resinoso y muy amargo que se emplea en medicina”
(Diccionario de la Real Academia Española).
87
cómo no bendeciros a dos manos,
y en el pecho plegaria por aquello.
(CÉSAR ALLER: Madre mujer, Adonais, n.448 Edic. Rialp, Madrid 1988, p.33-34)
MATERNIDAD
Mi pequeño tesoro,
se halla escondido,
entre el valle y el monte,
que hay en mi ombligo.
Mi pequeño trocito de gloria,
es el alba que alumbra,
una nueva historia.
Mi pequeño tesoro,
quiere ver cosas,
y por él me despliego,
como una rosa.
Mi pequeño trocito de vida,
es un ángel que viene a mí de puntillas.
Tengo cinco razones para quererte,
una atada a mi espalda,
y otra a mi suerte,
y las tres que me quedan,
son, tu sonrisa,
tu ternura sin falta,
y otras delicias.
(Sole Giménez, Presuntos implicados, 1995, “La noche”).
PATERNIDAD
ALBA
No sé porqué
tu llegada al mundo fue así
Te costó salir
No sé porqué
me sentí el hombre más feliz
Ya estabas aquí.
Pude entender
que eras un pedazo de mi ser
tan igual a mí.
Y no olvidaré
aquel olor a vida en tu piel
nada más nacer.
El sol te doró la piel
Para que morena fueras
Y a una palmada se oyó
el canto de una sirena.
88
No sé porqué
Dos estrellas bajaron para rizar
Tu pelo - olé y olé
No sé porqué
Dos cometas se convirtieron en
tus ojos negros
¡Tan bonita, tan morena
Tan gitana como era...
La flor que siempre quise en mi jardín
La flor que siempre quise en mi jardín.
No sé porqué
tu llegada al mundo fue así
Te costó salir
No sé porqué
me sentí el hombre más feliz
Ya estabas aquí.
No sé porqué
tu llegada al mundo fue así
Te costó salir
No sé porqué
me sentí el hombre más feliz
Ya estabas aquí.
(Antonio Flores, “Cosas mías”-1994)
NACIMIENTO
Cuando nace un hombre
siempre es amanecer aunque en la alcoba
la noche pinte negros los cristales.
Cuando nace un hombre
hay un olor a pan recién cocido
por los pasillos de la casa;
en las paredes, los paisajes
huelen a mar y a hierba fresca
y los abuelos del retrato
vuelven la cara y se sonríen.
Cuando nace un hombre
florecen rosas imprevistas
en el jarrón de la consola
y aquellos pájaros borrados
en los cojines de la sala
silban y cantan como locos.
Cuando nace un hombre
todos los muertos de su sangre
89
llegan a verle y se comprueban
en el contorno de su boca.
Cuando nace un hombre
hay una estrella detenida
al mismo borde del tejado
y en un lejano monte o risco
brota un hilillo de agua nueva.
Cuando nace un hombre
todas las madres de este mundo
sienten calor en su regazo
y hasta los labios de las vírgenes
llega un sabor a miel y a beso.
Cuando nace un hombre
de los varones brotan chispas,
los viejos ponen ojos graves
y los muchachos atestiguan
el fuego alegre de sus venas.
Cuando nace un hombre
todos tenemos un hermano.
(Ángela Figuera, Bilbao 1902-1984)
90
II. OTRO TEXTO PARA COMENTAR: PROYECCIÓN SOCIAL Y CULTURAL DE LA
MATERNIDAD
Maternidad frente a contrato
83
Un nuevo modelo social
Virginia Held
Este artículo presenta una reivindicación sumamente aventurada y original: el hogar puede
proporcionar un modelo para la sociedad mejor que el mercado. El pensamiento liberal ha
defendido una concepción individualista de las relaciones humanas, de las cuales el contrato sería
la más universal y representativa. Esa concepción debe ser compensada y corregida por unas
relaciones basadas en la cooperación, la confianza y la sinceridad, las cuales se dan de modo
eminente entre el niño y el padre o la madre. Llegamos  así a una moral concreta, presidida por el
respeto a las personas físicas, y para la  cual son insuficientes las reglas universales y abstractas 
de la racionalidad moderna
84
.
La sociedad contemporánea se halla inmersa en un pensamiento contractual. Las realidades
se interpretan en términos contractuales y los objetivos se formulan también en términos de
contratos racionales. Las concepciones dominantes de la racionalidad admiten que los seres
humanos son individuos independientes, egoístas y despegados de los demás. Por ello les parece
también racional que los hombres establezcan relaciones contractuales.
Las argumentaciones propias de una visión contractual de las relaciones humanas
fundamentan la interpretación de la sociedad desde las ciencias sociales
85
. También sustentan los
principios en los que la mayoría de las personas de la sociedad occidental contemporánea basan
sus instituciones más poderosas. Se nos dice que los Estados democráticos modernos se basan en
un contrato social
86
, que sus economías deberían considerarse como un mercado libre, donde
productores y consumidores, trabajadores y patronos pactasen contratos
87
. Incluso se sugiere que
                                                
83
El profesor agradece a la antigua alumna y actual  Secretaria en  ISSA, María José Aramburu, la pulcra
transcripción informática del artículo, así como su competente trabajo de  diseño y maquetación  para  estos
apuntes.
84
Artículo publicado en la Revista Atlántida, Vol:IV, Enero/ marzo, 1993, 13, Madrid, pp. 4-15
85
Como dice Carole Pateman, “Uno de los aspectos más llamativos de las dos últimas décadas es cómo el
alcance de los presupuestos del individualismo liberal ha impregnado la totalidad de la vida social”. Carole
Pateman, The Problem of Political Obligation: A Critique of Liberal Theory (Berkeley, University of 
California Press, 1985), 182-83. Todos aquellos campos  influenciados por la teoría de la elección racional, y
ello incluye la mayor parte de las ciencias sociales por tanto, “repiten la cantinela de las doctrinas clásicas
del contrato liberal”, escribe Pateman, “y sostienen que el orden social se basa en las interacciones de
individuos egoístas, ultrapragmáticos, que protegen y aumentan su propiedad en el mercado capitalista”
(183).
86
P. ej., Thomas Hobbes, Leviathan, ed. de C.B. Macpherson (Baltimore: Penguin, (1971); John Locke, Two
Treatises ofGo vennent, ed. de Peter Laslett (Nueva York: Mentor, 1965); Jean-Jacques Rousseau, The Social
Contrae!, ed. de Charles Frankel (Nueva York: Hafner, 1947); la d claración de independencia de los Estados
Unidos de América; y por supuesto una bibliografía demasido extensa como para ser citada. Como dice
Carole Pateman acerca de esta tradición: «un corolario de la visión liberal... es que la teoría del contrato
social es capital para el liberalismo. De forma paradigmática, el contrato es el acto a través del cual dos
individuos libres  e iguales entre sí crean vínculos sociales, o un grupo de tales individuos crea el Estado»
(Problems of Political Obligation,  180).
87
P. ej., Adam Smith, The Wealth of Nations, ed. de M. Lemer (Nueva York: Ramdom House, 1937) y
virtualmente toda la economía clásica y neoclásica., La expresión se ha atrincherado en la ar gumentación
Previous page Top Next page
Comparte ElPrisma.com en:   Tweet     Mister Wong 


Es política de El Prisma.com cumplir con las leyes nacionales y tratados internacionales que protegen la propiedad intelectual y los Derechos de Autor (Copyright). Los textos mostrados en esta página han sido enviados por nuestros usuarios que han declarado ser los autores de los mismos y han permitido su uso por parte de www.elprisma.com, si usted considera que la información contenida en esta página viola sus derechos de autor, por favor envíenos su notificación de infracción a sugerencias1[en]elprisma.com y removeremos los textos de nuestros servidores. Condiciones de Uso.

Administración de Empresas y Negocios, Economía y Finanzas, Mercadeo y Publicidad, Arquitectura, Diseño Gráfico, Diseño Industrial, Teología, Pedagogía, Ciencias Políticas, Derecho, Historia, Bellas Artes, Comunicación y Periodismo, Español y Literatura, Filosofía, Ingeniería Civil, Ingeniería de Minas y Petróleos, Ingeniería de Sistemas e Informática, Ingeniería Eléctrica y Electrónica, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Química, Biología, Física, Geografía, Matemáticas, Química, Medicina, Odontología, Psicología, Agronomía, Veterinaria, Zootecnia.