de maquinarias industriales y particulares, aguas de desecho para ver sus
efectos en la contaminación del área en que se descargan, monitorear el
contenido de metales pesados. El análisis de aceites lubricantes puede
dividirse en dos diferentes aplicaciones: la determinación de metales en el
aceite nuevo para chequear la formulación y concentración de aditivos
(Bario, Zinc, Calcio y Magnesio), y el análisis de metales de desgaste
para dar servicio a usuarios (típicamente Fierro, Cromo, Zinc, Aluminio,
etc.).
El análisis de estas muestras puede ser llevado a cabo por dos tipos
de metodología: diluyendo la muestra directamente con un solvente
orgánico o en su caso, digiriéndola con ácidos en un sistema de
microondas para obtener una matriz acuosa. En ambos casos, se puede
usar el equipo 210VGP de Buck Scientific que es capaz de realizar el
análisis. Este ensayo trabaja sobre la base de que átomos metálicos y
otros elementos particulares emiten un rayo de luz con longitudes de
ondas características, cuando ellas son excitadas en una llama, arco o
chispa. La luz excitada es dirigida a través de un orificio de entrada en el
espectrómetro. Esta luz penetra el orificio, cae sobre una parrilla, y es
dispersada y reflejada.
El espectrómetro es calibrado por una serie de muestras estándar que
contiene ciertas cantidades de los elementos de interés. Por excitación de
estas muestras estándar,
una curva analítica puede ser establecida, lo
cual proporciona la relación entre la intensidad de la luz y su
concentración en el fluido, en nuestro caso seria el aceite lubricante del
motor diesel.
FERROGRAFÍA: La Ferrografía es una técnica que proporciona la
examinación microscópica y el análisis de las partículas del desgaste
separadas de todo el tipo de fluidos. Desarrollada a mediados de los años
70 como técnica predictiva del mantenimiento, fue utilizado inicialmente
para precipitar magnéticamente partículas ferrosas del desgaste de los
aceites lubricantes. Esta técnica fue utilizada con éxito para supervisar la
condición de los motores, de las cajas de engranajes, y de las
transmisiones de aviones militares. Este éxito ha incitado el desarrollo de
otros usos, incluyendo la modificación del método de precipitar partículas
no magnéticas de los lubricantes, cuantificando partículas del desgaste en
un substrato de cristal (Ferrograma) y el refinamiento de nuestro solvente
de la grasa utilizada ahora en la industria pesada.
b.-PARA CUANTIFICAR LA CONTAMINACION DEL ACEITE:
DILUCION CON COMBUSTIBLE, CON AGUA, CONTENIDO DE
MATERIAS CARBONOSAS
DILUCION CON COMBUSTIBLE
El operador o mecánico, al revisar el nivel de aceite, debería poder oler
y sentir el diesel. Debe poder reconocer la pérdida de viscosidad causada
por la dilución del diesel. El envío de una muestra de aceite con 10%
diesel para analizar demuestra una falta de reconocimiento de lo fácil que
es determinar esto en campo. El hecho de esperar resultados del
laboratorio cuando las señales de los problemas son obvias indica una
falta de comunicación o sentido de urgencia.
DILUCION CON AGUA Y CONTENIDO DE MATERIAS
CARBONOSAS
El 11% de los resultados tienen señales de contaminación por agua,
2% delatan problemas que vienen del sistema de refrigeración, mientras
9% indican problemas menores, posiblemente por cruzar ríos, lavar
motores, lavar los tambores o contaminar los recipientes utilizados para
transportar o medir el aceite.
En caso que el agua venga del radiador es más serio, pero lo más fácil
de identificar en campo. El operario sabe cuando está aumentando agua
al radiador. Esa agua está yendo a algún lugar. Aumentar agua sin
identificar su destino final es saber que existen problemas sin buscar la
causa raíz. Agua que viene del radiador, viene con partículas de hierro,
aluminio, cobre, estaño y otras partículas dañinas. Si el sistema opera con
refrigerante/anti-corrosivo, el glicol causará daños a los cojinetes. El envío
de la muestra de aceite al laboratorio (sabiendo que contiene agua)
confirmará el problema, el análisis será solo para establecer daños y no
para identificar la presencia de agua.
Otros problemas (como el contenido de materias carbonosas) son
identificados por la presencia de sodio u otros minerales extraños en el
aceite. Aquí el problema podría ser eliminado por un operador entrenado.
Estos minerales provienen del agua cuando el motor es lavado a presión
o del agua que ingresa al motor cuando se cruzan ríos, entrando por
tapas sueltas o tubos de medición de aceite que no sellan. Además por el
transporte o almacenamiento de tambores bajo la lluvia, su lavado, u otras
causas.
c.-PARA DETERMINAR LA DEGRADACION DEL ACEITE:
VISCOSIDAD, BASICIDAD, DETERGENCIA
VISCOSIDAD
A través de este ensayo (Viscosidad Cinemática, ASTM d-664), se
puede determinar la viscosidad cinemática de un aceite midiendo el
tiempo para un volumen de líquido fluyendo bajo gravedad a través de un
viscosímetro capilar de vidrio calibrado. Permite conocer si en el aceite se
han formado compuestos poliméricos y si es así, el aumento de
viscosidad se deberá a este factor de formación de compuestos
poliméricos.
BASICIDAD
Al igual que ocurre con la acidez, la basicidad es un indicativo del nivel
de degradación del aceite, aunque en sentido opuesto: la alcalinidad del
aceite nuevo es alta, y va bajando según el aceite se degrada al ser
neutralizados los ácidos que se forman por los aditivos alcalinos.
Un bajo nivel de alcalinidad indica que el aceite esta llegando al final
de su vida útil. Un rápido descenso de la alcalinidad es indicativo de un
exceso de formación de ácido debido a la oxidación, sobrecalentamiento,
o uso de combustible con alto contenido de azufre.
DETERGENCIA
Se llama detergencia a la capacidad del aceite para eliminar residuos
acumulados por el sistema, bien incrustado (en tuberías, pistones, etc),
bien acumulado en forma de lodos.
La capacidad detergente del aceite depende de las características del
aceite base y sobre todo del uso de aditivos detergentes. Así pues, los
aceites menos viscosos y con menos residuos carbonosos son mejores
detergentes. Por otra parte, los aditivos detergentes suelen ser
compuesto metálicos (sales metálicas de calcio, bario, magnesio, jabones
orgánicos) que reducen la tensión interfacial entre el aceite y el
contaminante, permitiendo que el contaminante sea desplazado de la
superficie del metal.
La capacidad detergente del aceite va perdiéndose durante la vida
operativa al ir apareciendo sustancias ácidas, que en muchos casos van
siendo neutralizadas por los detergentes.
La detergencia es de especial significación en los aceites de motor, pues
elimina el hollín en los cilindros y neutraliza los ácidos. En los aceites de
corte, la detergencia contribuye a la limpieza de la máquina y de la pieza.