por el exceso de velocidad de circulación, por cambios bruscos del diámetro de la tubería, y por
la rugosidad interna de la misma la turbulencia produce excesiva perdida de presión en los
sistemas y sobrecalentamiento del aceite. A menudo puede ser detectada por el ruido que
produce la circulación por las tuberías. Para prevenir la turbulencia , las tuberías deben ser de
diámetro adecuado, no tener cambios bruscos de diámetro u orificios restrictotes de bordes
filosos que produzcan cambios de velocidad.
En la figura 1-16 vemos una sección de tubería con flujo laminar , las partículas se mueven a
alta velocidad en el centro pero paralelas una a la otra. La restricción se ha realizado de manera
tal que presenta una transición lenta de velocidades, de esta forma se evita la turbulencia.
Las dos figuras 1-17A y 1-18B muestran qué sucede con la corriente fluida cuando toma una
curva de radio amplio se mantienen las condiciones de flujo laminar, a la derecha el cambio de
dirección es abrupto induciendo un flujo turbulento.
Tuberías en Aire Comprimido:
Para el transporte del aire comprimido se reconocen tres tipos de canalizaciones
1.
Cañería principal.
2.
Cañería secundaria.
3.
Cañerías de servicio.
Se denomina cañería principal a aquella que saliendo del tanque de la estación compresora
conduce la totalidad del caudal de aire. Debe tener una sección generosa considerando futuras
ampliaciones de la misma. En ella no debe superarse la velocidad de 8 m/segundo.
Cañerías secundarias son la que tomando el aire de la principal se ramifican cubriendo áreas de
trabajo y alimentan a las cañerías de servicio tal como apreciamos en la figura 1-19.