Ir a inicioFavoritosRecomiéndanos El Prisma.com - Psicología
Inicio > Regresar a Psicología 433 visitantes activos
Adicciones



Navigation bar
  Start Previous page
 11 of 12 
Next page End 6 7 8 9 10 11 12  

La recuperación del alcohólico consta de diferentes etapas. Inicialmente el tratamiento
se realiza bajo estricto control médico. La terapia consiste en la total supresión de su
consumo coadyuvado con dietas especiales que equilibran el organismo.
Paralelamente, puede ser necesario el uso de fármacos que disminuyan los temblores
nerviosos y otros síntomas de abstinencia. Logrado un equilibrio metabólico y
psicológico aceptable, comienza el tratamiento psiquiátrico que normalmente se
realiza en grupos terapéuticos y que suelen incluir programas de apoyo al grupo
familiar. Esta etapa se basa en la abstinencia total, sin límite temporal.
Alcochol y SIDA
Existen dos motivos fundamentales para investigar la conexión entre alcohol y SIDA:
A) el alcohol afecta al sistema inmunológico; y B) el alcohol influye en el
comportamiento sexual de alto riesgo.
·
A) Alcohol y sistema inmunológico: el alcohol afecta la capacidad normal de
respuesta a las enfermedades, produciendo un descalabro en el sistema
inmunológico. Se ha demostrado científicamente que el consumo crónico de
alcohol reduce el número de glóbulos blancos, la producción de anticuerpos y
otras células inmunológicas, llegando a suprimir la producción de células
macrófagas, que son las que libran de infecciones a los pulmones. Además,
los alcohólicos están expuestos a desarrollar diversas clases de cáncer en un
porcentaje que quintuplica al correspondiente a personas no alcohólicas. Los
efectos inmunodepresores del alcohol pueden resumirse en dos factores
fundamentales: 1) aumento en la vulnerabilidad contra infección de HIV; 2) la
inmunodepresión hace que los portadores de HIV desarrollen más
rápidamente el SIDA y las enfermedades relacionadas, y en formas
exacerbadas. 
·
B) Alcohol y comportamiento sexual: las prácticas sexuales consideradas de
alto riesgo para el contagio con el virus HIV son frecuentes durante los
estados de alcoholización. El peligro de estas relaciones sexuales se explica
de dos formas: 1) su consumo hace que el sujeto asuma comportamientos
riesgosos: quienes beben alcohol se enganchan en una larga serie de
actividades de alto riesgo, que incluyen prácticas sexuales inseguras
(síndrome de comportamiento alcohólico); 2) el alcohol disminuye el juicio
crítico y las inhibiciones. Los estudios indican una relación directa entre su
consumo y actividades sexuales riesgosas. Investigaciones hechas en grupos
heterosexuales evidencian una dramática disminución en el uso de condones
durante relaciones sexuales no-monógamas en grupos de hombres y mujeres
que combinan sus encuentros sexuales con bebidas alcohólicas. Un estudio
similar hecho en grupos homosexuales demostró que el consumo de alcohol y
otras drogas es un importantísimo factor para el incremento de situaciones de
alto riesgo: incluso quienes beben sólo ocasionalmente antes o durante las
relaciones sexuales, duplican los riesgos con respecto a quienes no beben.
Además, los hombres que no beben tienen tres veces menos probabilidades
de asumir comportamientos de alto riesgo. 
Alcochol y accidentes de tránsito
La conducción de automóviles involucra a múltiples tareas que demandan atención
permanente. El manejo seguro requiere atención para la toma de decisiones rápidas
en un ambiente y actividad altamente cambiante, para ejecutar maniobras basadas en
dichas decisiones. El consumo de alcohol afecta a un amplio espectro de habilidades
necesarias para esta tarea. Su reducción o anulación son causales directas de
accidentes de tránsito.
La Concentración de Alcohol en Sangre (CAS) se expresa en porcentaje de alcohol
por decilitro de sangre, por ejemplo 0,10% que equivale a 0,10 gramos por decilitro.
Un hombre de 75 kg tiene una CAS de aproximadamente 0,04% luego de 1 hora de
haber consumido 2 latas chicas de cerveza, con el estómago vacío. Las habilidades
en el manejo son afectadas en forma diferente de acuerdo a la CAS. Por ejemplo, la
capacidad para prestar atención a dos o más fuentes de información visual es
afectada con una CAS de 0,02%, e incluso con porcentajes inferiores. Una CAS de
0,05% se afectan los movimientos oculares, la percepción visual, el tiempo de
reacción, el procesamiento de información, la performance psicomotora y la
concentración para realizar diversas tareas. En comparación con conductores que no
beben alcohol, la probabilidad de accidentes fatales aumentan dramáticamente en
quienes han bebido: con CAS de 0,02 a 0,04%, el riesgo aumenta 2 veces; con CAS
de 0,05 a 0,09% el riesgo se incrementa a 11 veces; con CAS de 0,10 y 0,14% el
riesgo se dispara a 48 veces; y con CAS de 0,15% o superior aumenta... ¡380 veces!
5. Tabaquismo
La adicción a los productos derivados del tabaco es la más extendida. Su aceptación
cultural considera a su consumo en primer lugar como una fuente de placer y en
segundo como un simple vicio o mala costumbre. Se ha determinado que los
cigarrillos y otros productos de tabaco, tales como cigarros puros, tabaco para pipa o
rapé (en polvo), son adictivos y que la nicotina es la droga del tabaco causante de
adicción. Además, se sabe que el tabaquismo es un importante causal de accidentes
cardíacos y cerebrovasculares, y ocupa los primeros lugares entre los factores que
provocan cáncer. A pesar de ello, millones de personas lo consumen en sus diversas
formas.
Los principales elementos inhalados son monóxido de carbono y nicotina. El monóxido
de carbono (CO) producido por la combustión del tabaco desplaza el oxigeno de la
hemoglobina, lo cual reduce la disponibilidad de oxigeno en los tejidos. Además, el
humo del cigarrillo contiene cerca de una docena de gases y alquitrán. El alquitrán de
un cigarrillo, que varía entre 7 y 15 mg, expone al usuario a una alta tasa de cáncer de
pulmón, enfisema y afecciones bronquiales. El monóxido de carbono del humo
aumenta la posibilidad de enfermedades cardiovasculares. La nicotina provoca una de
las adicciones más potentes, desarrollando en el fumador un conjunto de signos y
síntomas denominado síndrome nicotínico. A mayor cantidad de signos o síntomas
presentes, mayor porcentaje de posibilidades de estar frente a un adicto nicotinómano.
Síndrome nicotínico: signos y síntomas de adicción a la nicotina
·
Alto consumo diario de cigarrillos (15 o más por día). 
·
Fumar cigarrillos con alta proporción de nicotina, insatisfacción o aumento
del consumo al cambiar a "suaves" o "low tar". 
·
Inhalación profunda del humo. 
·
Fumar desde las primeras horas del día, o hasta el momento previo al
sueño. 
·
Padecer compulsión tabáquica: no soportar unas pocas horas sin fumar;
interrumpir otras tareas o entretenimientos para fumar o comprar cigarrillos. 
 
La nicotina es un alcaloide extremadamente adictivo, que actúa como estimulante y
sedante del sistema nervioso central. Su ingestión tiene como resultado un estímulo
casi inmediato porque produce una descarga de epinefrina de la corteza suprarrenal.
Esto estimula el sistema nervioso central y algunas glándulas endocrinas, lo que
causa la liberación repentina de glucosa. El estímulo va seguido de depresión y fatiga,
situación que lleva al toxicómano a buscar más nicotina. La nicotina se absorbe con
Previous page Top Next page
Inicio Última Actualización 02/09/2010 Sugerencias
 
Guía MBA y Masters
Conoce los mejores programas de MBA
Executive MBA y Global MBA