Portal para Investigadores y Profesionales

Encuentra más Cursos o Publica tu Contenido en ElPrisma.com





Teoría Psicoanalítica de la Personalidad



Enlaces Patrocinados






Navigation bar
  Start Previous page
 1 of 3 
Next page End 1 2 3  

TEORÍA PSICOANALÍTICA DE LA PERSONALIDAD
El psicoanálisis concibe la vida psíquica cono evolución incesante de fuerzas elementales, con
un concepto dinámico del psiquismo. 
1 Punto de vista topográfico: inconsciente, preconsciente, conciente 
EL SISTEMA INCONSCIENTE 
Su conocimiento sólo puede darse de un modo indirecto, mediante los datos que suministran
los sueños, los actos fallidos, los test proyectivos y sobretodo, la historia de síntomas
neuróticos y psicóticos. El inconsciente, para el psicoanálisis, es psíquicamente positivo, en
constante evolución y cargado de energía psíquica. 
La existencia del inconsciente se puede establecer por el contenido y modo de actuar. Dentro
de los contenidos se pueden encontrar los equivalentes instintivos y las representaciones de
hechos, objetos y de órganos. 
Se entiende por equivalente instintivo la manifestación psíquica externa de un instinto que se
expresa por modificaciones motoras y secretorias que se viven como emociones. El modo de
actuar del inconsciente se denomina proceso primario, por ser la primera forma de
actuación, la más primitiva del psiquismo. 
En el inconsciente hay que tomar en cuenta los siguientes mecanismos 
Desplazamiento: consiste en la movilización y cambio de lugar de una carga psíquica, un
desplazamiento de la importancia de una unidad a otra. (Histeria de angustia: neurosis
fóbica y neurosis obsesiva). 
Condensación: consiste en la unión de varios elementos separados que tienen determinada
afinidad entre sí (Histeria de conversión). 
Proyección: el sujeto proyecta sus impulsos agresivos sobre otros y luego se siente
perseguido y acosado por esos mismos (Paranoia y neurosis fóbica). 
Identificación: transferencia del acento del objeto al sujeto en una manifestación general. Va
de sujeto a objeto. 
Características del inconsciente 
Ausencia de cronología: el inconsciente no reconoce pasado ni futuro, tan sólo el presente. 
Ausencia del concepto de contradicción: no pone reparo a la existencia de sucesos
antitéticos. Tampoco sabe decir que no y cuando necesita dar una negativa, debe enunciarla
recurriendo a otros elementos. 
Lenguaje simbólico: cuando el inconsciente tiene que decir, lo expresa en forma de símbolos. 
Igualdad de valores para la realidad interna y la externa o supremacía de la primera. 
Predominio del principio del placer: no soporta el displacer. 
Dentro del sistema inconsciente es necesario tener en cuenta una porción que se halla
integrada por elementos que si llegaran a ser concientes presentarían notables diferencias
con los demás, constituyendo el inconsciente reprimido. Todo lo reprimido tiene que
permanecer inconsciente, pero no forma por sí solo todo el contenido de este sistema. 
El ello en su totalidad y parte del yo y del superyó se encuentran dentro del sistema
inconsciente. 
  
EL SISTEMA PRECONSCIENTE
Su contenido está integrado, en parte, por elementos procedentes del inconsciente en paso
hacia el conciente y también del conciente hacia el inconsciente, adoptando la forma de
material preconsciente. Existen además impresiones del mundo exterior, radicadas como
representaciones fonéticas o verbales. 
El preconsciente tiene leyes propias que constituyen el proceso secundario que comprende: 
La elaboración de una sucesión cronológica en las representaciones. 
El hallazgo de una correlación lógica. 
La repleción de lagunas existentes entre ideas aisladas. 
La introducción del factor causal. 
EL SISTEMA CONSCIENTE 
El conciente es un órgano de percepción situado en el límite de lo interno y lo externo. En el
sujeto despierto, la más sensible sería la superficie externa del conciente, mientras que
durante el sueño esta superficie sería menos permeable a los estímulos externos,
aumentando en cambio la sensibilidad de la superficie interna. Para que un acto psíquico
llegue a ser conciente, es necesario que recorra todos los peldaños del sistema psíquico. 
El hombre no reacciona siempre a todo estímulo y el sistema conciente de la impresión de
contar con un detector o amortiguador de estímulos, que amortigua los potenciales
energéticos que llegan a él. Su localización topográfica correspondería hipotéticamente a la
corteza cerebral. 
2 Punto de vista estructural: ello, yo (mecanismos de defensa), superyó. 
EL ELLO 
El ello está integrado por la totalidad de los impulsos instintivos, tiene íntimas conexiones
con lo biológico. Todo lo que desarrolla está sometido al proceso primario y por ello, se rige
por el principio del placer. 
Todas las porciones del ello son inconscientes y una gran porción del mismo está constituida
por elementos arcaicos de origen onto y filogenético. 
Instinto: excitante interno continuo que produce, cuando es contestado en forma adecuada,
un goce específico. El impulso instintivo trata de alcanzar su fin sin tomar en cuenta los
medios, mientras que el instinto estaría dado por una movilización, de modo que el
organismo debe valerse de medios adecuados para lograr su fin. 
Existen dos instintos primarios: Eros y Tanatos. El primero tendería a la reunión, integración,
fusión, conservación y creación de nuevas vidas; el otro, motiva al envejecimiento y a la
muerte, su finalidad es la destrucción, la desintegración y el aniquilamiento y se pone de
manifiesto bajo la forma de sadismo. Freud especuló la idea de que lo único que hacen los
instintos de vida, por la forma que actúan, es evitar la muerte accidental y que el instinto de
muerte se encuentra en todos los seres. 
Lo que diferencia un estímulo biológico o instinto de un estímulo exterior es que resulta
imposible huir de los primeros, cuya fuente está en nosotros mismos. 
Los instintos tienen características que le son propias y distintivas: 
Fuente de origen: el proceso energético, fisicoquímico que se desarrolla en un órgano
somático, cuyo estímulo es representado en lo psíquico por un equivalente instintivo. Parece
ser un proceso complejo, puramente energético. 
Intensidad o impulso dinámico: la magnitud de los obstáculos que es capaz de superar para
lograr su satisfacción. Su factor motor. 
Objeto: pertenece al mundo exterior (persona o cosa), por la cual y con la cual el instinto
alcanza su satisfacción al suprimir la excitación o estado de necesidad. Es lo más variable del
instinto. 
Fin: restablecer un estado en el cual deja de subsistir una determinada tensión instintiva. 
Libido: intensidad de la energía dinámica del instinto sexual, su elemento cualitativo. Todo
ser humano dispone de una cantidad determinada de libido, que podrá ser afectada por la
acción de diversos factores que pueden ser divididos en intrapsíquicos (sueños y fantasías -
concientes e inconscientes) y extrapsíquicos (características del objeto detectadas a través
de los sentidos, factores somáticos -estados hormonales y físicos-, farmacológicos -
excitantes o depresores- y factores telúricos -estaciones del año y composición atmosférica-
). 
Existen varios instintos sexuales a los que se les denomina instintos parciales
(exhibicionismo, deseo de ver, orales, anales, fálicos y sádicos) que actúan al principio
independientemente unos de otros, pero que luego de un tiempo evolucionan hasta quedar
reunido en una síntesis más o menos completa que, en el adulto normal, debería estar
organizada en torno a la satisfacción genital (para el psicoanálisis todo lo genital es sexual,
pero no todo lo sexual es genital, sino la función de obtener placer) 
EL YO 
Para Freud, el yo no es más que una parte del ello modificado por el impacto o la interacción
de las pulsiones internas y de los estímulos externos. El yo se encuentra ubicado entre el
mundo interno y el externo, en una posición tal que se comporta como receptor de los
impulsos que le llegan desde ambos campos. Una parte del yo es conciente, otra es
preconciente y otra es inconsciente. 
El principal papel del yo es coordinar funciones e impulsos internos y tratar que los mismos
puedan expresarse en el mundo exterior sin conflictos. El yo tiene una estructura
específicamente motora. 
El yo ideal lo es para el ello, porque hace lo que éste quiere, el ideal del yo, en cambio, es
una imagen externa idealizada, un objeto real modificado por lo que se llama "de
idealización" y al cual el yo toma como modelo y meta de su estructura. 
Desarrollo del yo 
En el proceso de fascinación (Bernfeld) el yo reproduce las primeras percepciones y luego lo
hace con todo estímulo que le llega. La imitación de lo percibido y la introyección oral forman
el fundamento de lo que constituye la identificación primaria, primera forma de amor hacia
un objeto y primera reacción motora ante estímulos exteriores. 
El yo primario de los períodos evolutivos iniciales es netamente placentero, porque introyecta
lo que es agradable y proyecta fuera de él lo que es desagradable, rigiéndose por el principio
del placer. En las primeras etapas de la vida, el yo es estructuralmente débil pero se cree
omnipotente por tener en sí mismo una parte del mundo exterior, que ha introyectado por
vía oral (no tiene criterio de realidad y no conoce sus debilidades); de esta manera, tiene
impulsos de actuación mágica y de omnipotencia, que nacen en el ello y aparecen como tales
en el yo. 
De acuerdo con un trabajo de Ferenczi, se considera que el yo pasa, en el curso de su
evolución, por cuatro fases de magia y omnipotencia, que son las siguientes: 
Fase de omnipotencia incondicional: que correspondería a la del estado fetal. 
Fase de las alucinaciones mágicas: donde todo impulso es inmediatamente satisfecho por
medio de alucinaciones. 
Fase de omnipotencia con auxilio de gestos mágicos: la reacción del niño frente a un
necesidad corporal se acompaña generalmente por movimientos de brazos y piernas. Gran
parte de los síntomas histéricos pueden ser considerados como recompensados por medio de
tales artificios. 
Fase de superioridad del pensamiento: parece iniciarse conjuntamente con el lenguaje, fase
inaccesible a los niños pequeños y los psicóticos. 
Estas fases mágicas del yo desaparecen casi por completo cuando son sustituidas por el
sentido de la realidad. Percibir, adaptarse a la realidad y actuar son las funciones más
elevadas del yo, pero todo hombre en algún momento puede tener un pensamiento mágico. 
El yo no sólo es capaz de actuar sobre el mundo exterior, modificándolo (aloplastía), sino
que puede también actuar sobre el organismo (autoplastía), condicionando las reacciones de
éste hasta tal punto que llega a simular la realización de un deseo. 
Funciones del yo 
El yo tiene dos funciones muy importantes, que son. 
Examen y sentido de la realidad: el yo tiene la llave de la motilidad, que le permite al mismo
tiempo comprobar la existencia real de los objetos. Se vale de dos recursos: el examen de la
realidad por medio de la actividad motriz y el sentido de la realidad, en el que ya no hay
necesidad de motor y mediante la cual se sabe si el objeto está realmente allí. En el hombre
medio normal, el yo perceptor y el yo enjuiciador se desenvuelven paralelamente, ya que sus
actuaciones son armónicas, dentro de los límites variables de cada individuo. 
Función sintética o de homeostasis: consiste en recibir el impulso, diferenciar de dónde llega,
luego realizar un proceso de síntesis entre los distintos elementos que llegar del ello,
tratando que una cantidad determinada de energía pueda descargarse en un sólo
movimiento, si esta satisfacción no provocara una reacción del superyó. 
En suma, la función homeostática del yo se realiza, según Alexander, por medio de cuatro
funciones: 
La percepción interna de las necesidades instintivas, 
La percepción de las condiciones externas existentes de las que depende la gratificación, 
La facultad integrativa que permite al yo coordinar los impulsos e instintos entre sí y luego
con la censura del superyó y 
La facultad ejecutiva, por la cual controla la conducta voluntaria. 
Mecanismos de defensa del yo 
La angustia es motivada por el peligro que la organización total del yo pueda ser destruida.
Estos mecanismos de defensa son utilizados por el yo en su lucha contra peligros
intrapsíquicos y extrapsíquicos o ambientales. 
Mecanismos de defensa del yo contra peligros intrapsíquicos 
Represión: para combatir, ante todo, deseos sexuales. Es impedir al impulso instintivo el
acceso a la motricidad, manteniéndole intacta su carga de energía. Una condición
indispensable de la represión es que el motivo de displacer adquiera un poder superior al del
placer que produciría la satisfacción, significa un constante gasto de energía y es, por lo
mismo, antieconómico. 
Toda represión consta de dos fases: una represión primitiva, que aleja del campo de la
conciencia la representación psíquica del instinto y la represión propiamente dicha, que recae
sobre las ramificaciones psíquicas de la representación reprimida o sobre aquella serie de
ideas que se han ligado asociativamente a dicha representación. 
El hecho que una idea esté reprimida no impide que continúe organizándose, creando
ramificaciones y relaciones, constituyendo lo que se denomina complejo, porque al ser
retirada de la influencia conciente, al representación del instinto se desarrolla de una forma
mucho más libre y amplia. Cuando estas ramificaciones se han distanciado suficientemente
de la representación central del complejo, por deformación o por interpolación de numerosos
elementos, se llega a una representación que puede aflorar a la conciencia. 
Regresión: proceso que conduce nuevamente la actividad psíquica a una forma de actuación
ya superada, evolutiva y cronológicamente más primitiva que la actual. La intensidad de la
regresión es motivada por dos factores: el grado de vacilación con que el individuo acepta
las nuevas formas de gratificación y el grado de fijación a los patrones anteriores. 
La regresión del yo se refiere a la actuación mágica, es decir, a un tipo de expresión que es
característico de un yo inmaduro. 
Aislamiento: hace que se considere separado lo que en realidad permanece unido (neuróticos
obsesivos). 
Anulación o reparación: consiste en la realización de un acto determinado con el fin de anular
o reparar el significado de uno anterior 
Formación reactiva: lleva al yo a efectuar aquello que es totalmente opuesto a las tendencias
del ello que se quiere rechazar. La persona que elabora formaciones reactivas modifica la
estructura de su yo como si el peligro estuviera siempre presente, de este modo origina
rasgos caracterológicos que no son completamente efectivos para el sujeto. 
Identificación: consiste en transferir el acento psíquico del objeto del yo. Puede ser parcial o
total. 
Proyección: el sujeto atribuye a un objeto externo sus propias tendencias inconscientes,
inaceptables para su superyó, percibiéndolas luego como características propias del objeto. 
Cambio de un instinto por su contrario: mutación del amor por el odio. 
Vuelta del instinto contra el yo: una carga agresiva, primitivamente dirigida hacia un objeto
del mundo exterior, se vuelve contra el yo y algunas veces llega a destruirlo. 
Sublimación: adaptación lógica y activa a las normas del medio ambiente, con provecho para
uno mismo y para la sociedad, de los impulsos del ello, rechazados como tales por el yo, un
una función armónica con el superyó. Se produce el abandono y cambio de la finalidad
primitiva y objeto del instinto, con la misma orientación de éste y con ausencia de
contracatexis. 
Mecanismos de defensa del yo contra peligros extrapsíquicos 
Negación en actos y palabras 
Negación en la fantasía: el sujeto modifica en la fantasía, una situación real desagradable,
transformándola en otra que le resulte más placentera. 
Limitación del yo: abandono por parte del yo de una actividad cuyo ejercicio le produce
displacer por un motivo cualquiera. 
Identificación con el agresor temido: específicamente con el objeto temido o con su agresión,
que puede darse frente a un acontecimiento pasado o a uno futuro. 
Previous page Top Next page
Comparte ElPrisma.com en:   Tweet     Mister Wong 


Es política de El Prisma.com cumplir con las leyes nacionales y tratados internacionales que protegen la propiedad intelectual y los Derechos de Autor (Copyright). Los textos mostrados en esta página han sido enviados por nuestros usuarios que han declarado ser los autores de los mismos y han permitido su uso por parte de www.elprisma.com, si usted considera que la información contenida en esta página viola sus derechos de autor, por favor envíenos su notificación de infracción a sugerencias1[en]elprisma.com y removeremos los textos de nuestros servidores. Condiciones de Uso.

Administración de Empresas y Negocios, Economía y Finanzas, Mercadeo y Publicidad, Arquitectura, Diseño Gráfico, Diseño Industrial, Teología, Pedagogía, Ciencias Políticas, Derecho, Historia, Bellas Artes, Comunicación y Periodismo, Español y Literatura, Filosofía, Ingeniería Civil, Ingeniería de Minas y Petróleos, Ingeniería de Sistemas e Informática, Ingeniería Eléctrica y Electrónica, Ingeniería Industrial, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Química, Biología, Física, Geografía, Matemáticas, Química, Medicina, Odontología, Psicología, Agronomía, Veterinaria, Zootecnia.